Un Miércoles Santo ubetense más corto y con la mirada en el cielo

Salida de la Santa Cena desde San Nicolás./ROMÁN
Salida de la Santa Cena desde San Nicolás. / ROMÁN

Procesionaron la Cofradía de la Santa Cena y la Hermandad Salesiana de Nuestro Señor Jesucristo en Su Prendimiento, aunque acortaron itinerarios

ALBERTO ROMÁNÚbeda

Al igual que el lunes y el martes, dos cofradías procesionaron en la noche del Miércoles Santo ubetense, aunque ya con la mirada puesta en el cielo ante la llegada de la lluvia y con diferentes planes alternativos y cambios respecto a lo previsto inicialmente. Se trató de la Cofradía Eucarística de la Santa Cena y la Cofradía Sacramental y Hermandad Salesiana de Nuestro Señor Jesucristo en Su Prendimiento, María Santísima del Auxilio, San Juan Evangelista y San Juan Bosco, que decidieron acortar sus respectivos itinerarios.

A las nueve de la noche, la Santa Cena hizo su salida desde la monumental iglesia de San Nicolás de Bari con normalidad. Aunque en ese momento ya se había decidido reducir el recorrido y no llegar a la plaza Vázquez de Molina con la intención de, una vez bajada la calle Real, girar hacia la calle María de Molina y plaza Primero de Mayo para encarar el regreso a su templo. Así se hizo.

65 años lleva procesionando. Con puntualidad cruzaba la puerta la cruz de guía seguida de la banda de cornetas y tambores. Con el guión en la calle asomó el trono. Se trata de un magnífico grupo escultórico que forma la estampa de la última cena. Está compuesto por 13 imágenes de talla completa que representan a Jesucristo y los Apóstoles, obra del escultor Amadeo Ruiz Olmos y con policromía del recordado artista ubetense Marcelo Góngora. Es un paso original del también recordado Ramón Cuadra Moreno. Además, presenta unos majestuosos faroles de Orfebrería Orovio, de Ciudad Real.

Con sus imágenes fuera del templo y el guión ocupando toda la calle San Nicolás hubo algo de lluvia pero, tal y como marcaban las previsiones, cesó en unos minutos, permitiendo seguir con el plan alternativo. En San Nicolás permanecerá el trono hasta el próximo Viernes Santo, momento en el que, si el tiempo lo permite, la cofradía se sumará a la Procesión General en la que casi todas las hermandades, ordenadas cronológicamente según los episodios de la Pasión de Cristo, acompañarán al Santo Entierro.

La Santa Cena tiene en proyecto procesionar una bella titular mariana del escultor ubetense Antonio Espadas Carrasco, quien por fin tendrá una talla en la Semana Santa de su localidad. Su nombre es María Santísima de la Concepción y fue bendecida el 8 de diciembre de 2017 coincidiendo con la festividad de la Inmaculada. Se encuentra al culto en la Capilla del Deán de San Nicolás y más pronto que tarde la cofradía verá cumplido su anhelo de verla en la calle junto a dos ángeles que completarán el grupo escultórico y que están en proceso de elaboración. También se está pensando ya en el proyecto del trono sobre el que irán las tres imágenes, que hay que hacerlo nuevo completamente.

Desde Salesianos

La segunda procesión del Miércoles Santo la protagonizó la Cofradía Sacramental y Hermandad Salesiana de Nuestro Señor Jesucristo en Su Prendimiento, una de las más jóvenes de entre todas las ubetenses (fundada en 2001 aunque procesionó por primera vez el 23 de marzo de 2005). Hizo su salida desde la Basílica de María Auxiliadora del colegio Salesiano a las diez de la noche, aunque igualmente con la idea de acortar su recorrido girando en la parte trasera del Hospital de Santiago hacia Ramón y Cajal, estatua de la Constitución, Andalucía, Picasso, Murillo y Evaristo Sánchez para regresar a su templo. Tal cual sucedió, con lluvia en el último tramo.

La imagen del Cristo es obra del escultor Bernardo Foronda Lozano. Y sobre el paso volvieron a procesionar las tallas de Judas y un esclavo, de Jaime Babío, que forman parte del grupo escultórico. Como novedad, se añadió una imagen de San Pedro, obra del escultor Jesús Cepeda, donada recientemente a la comunidad salesiana para el culto. El Cristo estrenó además, por su quince aniversario, un juego de potencias. Y también fueron novedad varios niños vestidos de monaguillos abriendo el cortejo.

El paso sigue en proceso de elaboración después de que en los últimos años se barnizara la madera, se realizara la primera fase de su dorado, contemplando los candelabros delanteros, y se completaran todas las tulipas y coronitas. Esta vez se estrenaron los arbotantes centrales realizados por las hermanas Moreno.

La adoración al santísimo este año se hizo en el santuario de María Auxiliadora después de la misa de nazarenos y antes de la procesión, pues hace algún tiempo se tomó la decisión de no llevar la estación de penitencia a la iglesia de San Isidoro, tal y como se realizó en los últimos años. El objetivo de esta medida es que todos los hermanos puedan disfrutar de ese momento.

El ritmo fue marcado por los costaleros, dirigidos por Miguel Ángel Romero, y un año más al compás de los sones de la banda de cornetas y tambores María Santísima del Amor (de la cofradía del Borriquillo), con la que el Prendimiento tiene una estrecha relación. La cofradía también tiene una titular mariana, María Santísima del Auxilio, de Luis Álvarez Duarte y que fue bendecida en 2008, pero aún no procesiona en Semana Santa.

Procesión del Prendimiento.
Procesión del Prendimiento. / ROMÁN