El Museo de San Juan de la Cruz cumple cuarenta años

Ramón Molina Navarrete y Francisco Víctor López Fernández./ROMÁN
Ramón Molina Navarrete y Francisco Víctor López Fernández. / ROMÁN

Diferentes actos repasaron la historia del centro y conmemoraron el 427 aniversario de la muerte en Úbeda del místico y poeta

ALBERTO ROMÁNÚbeda

En la noche del jueves al viernes se cumplieron exactamente 427 años del momento en el que San Juan de la Cruz marchó desde Úbeda a cantar maitines al cielo. Quien fuera reformador de la orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y cofundador de la orden de los Carmelitas Descalzos con Santa Teresa de Jesús, durante un viaje a Segovia cayó enfermo en el convento de La Peñuela de La Carolina, siendo trasladado a la comunidad de Úbeda, donde murió en la noche del 13 al 14 de diciembre de 1591.

En el convento ubetense en el que pasó sus últimos días se recuerda esta fecha todos los años con diferentes actividades, que esta vez tuvieron un carácter muy especial pues se conmemora además el cuarenta aniversario del museo que contienen sus instalaciones dedicado a la figura, obra e influencia del místico y poeta. Se trata de un lugar de cultura, historia y poesía, y un importante reclamo turístico y cultural, donde destacan obras de arte de diferentes épocas, escritos y publicaciones, enseres de todo tipo y la excepcionalidad del edificio.

Es un espacio museístico desde el que se pretende fomentar el espíritu y mensaje del santo y en el que el visitante conoce un aspecto diferente de la historia de la ciudad ubetense con la recreación, por ejemplo, de su celda, el interior del primer templo edificado en su honor y la majestuosa vista de la iglesia de San Miguel y, por supuesto, la celda donde murió y el lugar donde se veneran algunas de sus reliquias.

El Museo de San Juan de la Cruz se inauguró en 1978, recogiendo diversas reliquias y otros recuerdos que se relacionaban con el santo, y ofreciendo al visitante un recorrido por su vida y su doctrina. También se enriqueció con una notable biblioteca especializada en temas sanjuanistas y de espiritualidad. Con ello se dio respuesta a todas aquellas personas que se acercaban hasta Úbeda para conocer la singular figura de fray Juan.

En el año 2000 el museo sufrió una importante reforma, incrementándose con un gran número de obras procedentes de los conventos de la provincia del Santo Ángel Custodio de Andalucía. De este modo, el centro dispone en la actualidad de doce salas donde el visitante puede acercarse a conocer esta gran figura universal del pensamiento y de la espiritualidad cristiana. Desde hace un tiempo se responsabiliza de su gestión turística la empresa ubetense Artificis.

De toda la historia del museo se habló el miércoles en el transcurso de un acto organizado con motivo de su cuarenta aniversario, que tuvo lugar en su sala de arte contemporáneo. Fue una retrospectiva de lo que ha supuesto para Úbeda y para la orden de Carmelitas Descalzos, que corrió a cargo del padre Francisco Víctor López Fernández. De la presentación se encargó el poeta y dramaturgo Ramón Molina Navarrete, quien también recitó algunos versos.

Y un día más tarde, a la hora en la que falleció el santo, la comunidad carmelita y el coro Llama de Amor Viva evocaron el tránsito de fray Juan de la Cruz combinando gracilmente la narración, la poesía y la música con el fin de transmitir a los asistentes la gran carga espiritual de dicho suceso que vinculó para siempre a la ciudad con San Juan de la Cruz. Un año más, el oratorio del convento se mostró abarrotado.

Para completar esta programación especial, el viernes hubo jornada de puertas abiertas en el Museo de San Juan de la Cruz, que estuvo disponible durante toda la jornada a todos aquellos que desearon conocer o profundizar en la figura del místico, patrón de los poetas hispanos.

Recreación de la celda de San Juan de la Cruz en el museo.
Recreación de la celda de San Juan de la Cruz en el museo. / ROMÁN