La cantante María Guadaña / Ramón Guirado

«No tiene por qué ser música culta para considerarse cultura»

La artista se libera con sus letras, ofreciendo unas composiciones de rock con influencia de la música de la década de los 70

JESÚS JIMÉNEZ RODRÍGUEZ

La cantante jiennense Herminia Martínez, líder y compositora de María Guadaña, actuará junto a su grupo en Beas de Segura el 19 de agosto. Deleitará al público con temas de rock oscuro con influencia de la música de la década de los 70, que harán bailar y gozar al público.

–¿Cómo definiría la música de María Guadaña?

–Es un rock oscuro y tenso, pero que tienen también sus toques setenteros, que lo hacen un poco más alegre y bailable. Pero la verdad es que tocamos un abanico muy amplio y tenemos muchos tipos de canciones.

–Varios periodistas han catalogado su música como aquelarre.

–Sí, pero más que a la música hace referencia a lo que es el directo. La palabra se refiere a exorcizar tus penas, a expulsar tus malos pensamientos. Subirte al escenario sirve de liberación, te permite sacar fuera de ti la oscuridad y los problemas. El baile y sobre todo las letras son como una catarsis de sentimientos.

–¿Las letras son su forma de desahogarse?

–Totalmente. Son cuadros de la realidad, momentos que he vivido yo, pero por los que todos podemos pasar. Me sorprende que haya tanto tipo de gente que le gusten nuestras letras, tanto jóvenes como mayores. La clave es que hablamos de sentimientos que todos vivimos, como el desamor o la reconstrucción interior.

–¿Cuál es la sensación de cantar sus letras en un concierto lleno de gente?

–Es un subidón de energía. Nunca he sentido eso en ningún otro lado, no puedo compararlo con nada. Ese momento en que la banda esta a tope, tu en comunión con ellos, y ves la cara del público cantando. Es una liberación y un goce, lo gozas a muerte porque estás cargada de energía que no es tuya, que la generan todos y hace efecto bola de nieve que se transmite entre la gente. Es precioso.

–¿Cuándo nace su pasión por el rock?

–Desde pequeña. Cuando tenía 9 años me pedí mi primer disco y fue de David Bowie. La verdad es que no puedo poner una fecha, la música siempre ha estado en mi vida. Desde pequeña ya me gustaba escucharla, bailarla y cantarla. Además, mis padres eran muy melómanos, en mi casa siempre sonaba música.

–¿El rock es un género infravalorado en España?

–Yo creo que en España somos herederos de la ley de Franco de vagos y maleantes. En muchos sectores de la sociedad no estamos vistos como cultura, sino como ocio. Parece que da igual pagarle poco a un músico porque no es más que un bufón que entretiene las fiestas del pueblo. Parece que solo se respeta la música clásica y el folclore, pero los políticos tienen que entender que no tiene porque ser música culta para considerarse cultura.

–Siempre escucho que los fans rockeros son muy leales. ¿Es así?

–Es una pequeña familia. Cuando llegas a un sitio nuevo donde no te conocen, las 2 primeras filas se saben las letras, te sonríen y te acompañan. Es muy reconfortante, te ayuda a mantener el proyecto, que es muy complicado en esta industria tan leona.

–Desde fuera parece que en el rock hay pocas mujeres. ¿Es un género masculinizado?

–La música en general está masculinizada, y el rock también. Las mujeres no superamos el 15% de la programación en festivales. No tanto como cantantes, que si es un puesto donde hay mujeres, me refiero más a instrumentistas como bajistas o guitarras. También es muy raro que una mujer sea la líder y componga las canciones. Es un orgullo que en María Guadaña sí sea así.

–¿Por qué se llama el grupo María Guadaña?

–Cuando íbamos a sacar el primer disco teníamos el nombre de las canciones, pero no el de la banda. Nuestro primer single se llamaba 'Muerte', e iba sobre las distintas maneras de llamar a la muerte, y una de ellas era María Guadaña. Nos gustó por que era impactante y fácil de recordar para el público, y decidimos cogerlo.

–¿Y no le dio miedo utilizar el nombre de la muerte?

–La verdad es que al principio sí tenía respeto de que la muerte se pudiera ofender por utilizarla como nombre artístico. Pero mi manager se encontraba en México, donde tienen una cultura más especial relacionada con la muerte. Preguntó a varias personas de allí y le dijeron que mientras no fuera para faltarle el respeto no era ofensivo. Así que mis afiladores y yo nos quedamos más tranquilos.

–¿Quiénes son los afiladores?

–Son mis músicos, la banda que me acompaña. Los llamo así porque la gente me reconoce como María Guadaña, pero son ellos los que afilan esa guadaña con su música. De ahí viene el nombre.

–En el cartel del concierto de Beas de Segura incluye un lema. 100% rural 0% postureo. ¿Hay mucho postureo en los artistas?

–Me ha encantado ese lema. Más que a la música, y sin querer ofender, me referiría más al público. Hay mucha gente que no va a los festivales por la música sino por la experiencia de estar con mucha gente, beber y otras actividades paralelas. Por ejemplo, fui a un concierto y vi a una chica que estuvo media hora echándose selfis sin atender. Pero luego esa gente no va a ningún concierto en invierno, que es el verdadero clavo de cultivo de los músicos. Así no apoyas a la música.

–¿Y entre los artistas?

–Supongo que sí, que hay músicos con mucho postureo. De esos a los que dices ensaya más y ve menos al gimnasio. Pero eso es una nota mía aparte.

–¿Qué le puede adelantar al público que va a ir al concierto?

–Si os gusta la música, no perdáis la oportunidad, abarcamos un amplio rango de rock y los afiladores son maravillosos. Va a ser una experiencia musical muy chula, y al conectar con las letras vas a salir sanado. Será un pequeño aquelarre, una experiencia que la gente merece la pena vivir. Al que luego le parezca que haya sido una mierda yo misma me encargo de devolverle la entrada.