Los feriantes pagarán el alquiler de una parcela para garantizar el desarrollo normal de las fiestas

Los feriantes pagarán el alquiler de una parcela para garantizar el desarrollo normal de las fiestas
  • Las aguas vuelven a su cauce. Tras muchas negociaciones, «más que nunca» según ha dicho el alcalde, y a ocho días de su inicio, puede afirmarse que la Feria de San Miguel de Úbeda se desarrollará con total normalidad, en lo referente a organización, y en las mismas condiciones y similar distribución que en las últimas ediciones. Con una salvedad: los algo más de 6.000 euros que pide por la cesión el propietario de parte de los terrenos del recinto (que corresponden al IBI que paga por estos 12.000 metros cuadrados) los abonará la Asociación de Feriantes y no el Ayuntamiento. Y además el colectivo se hará cargo de los gastos de montaje de la valla perimetral de la parcela que esta misma mañana ha empezado a ser retirada. Ese ha sido el acuerdo que ha cerrado el equipo de gobierno para garantizar la celebración de las fiestas patronales.

De esta forma, toca olvidar el plan alternativo que se tenía preparado: casetas, bares, atracciones y puestos varios irán en sus lugares habituales dentro de un mismo recinto que no estará dividido en dos, las casetas que lo deseen podrán tener dos módulos y no sólo uno, las cocinas no tendrán que ir fuera y en la parte trasera, en el centro de la calle se instalarán los chiringuitos tradicionales... en definitiva, como el año pasado. Así, de nada han servido las reuniones de urgencia, los nervios y los preparativos adicionales de los últimos días. Aunque todo sea por el normal desarrollo de la fiestas.

Una noche tensa

La noche de ayer lunes fue tensa, tanto que durante un par de horas casi se llegó a dar por hecho que este año no habría feria. El equipo de gobierno no estaba dispuesto a ceder ante las peticiones del propietario de los terrenos y apostaba por poner en marcha el plan alternativo con todas sus consecuencias negativas; la Asociación de Feriantes optaba por no acudir a la feria de Úbeda por no considerarla rentable en esas condiciones y por negársele la opción de negociar directamente con el titular del suelo; y muchos caseteros ya empezaban a hablar de la posibilidad de no montar ante estas circunstancias poco propicias.

El alcalde, José Robles, decidió reunir a los representantes de todos los grupos políticos para exponerles la situación, y a última hora de anoche se decidió recoger el guante de los feriantes. Con ello, el Ayuntamiento firmará un contrato de alquiler con el propietario de los terrenos, cuyo importe y los gastos de reconstrucción del vallado se sumarán a los 24.000 euros que paga anualmente el colectivo de empresarios en concepto de tasas por montaje de atracciones y demás puestos. Así, este año la Asociación de Feriantes pagará algo más de 31.000 euros por estar en la feria ubetense.

El alcalde ha dicho esta mañana que finalmente ha primado el interés de no afectar a unos días de diversión de los ciudadanos, y ha destacado el hecho de que el uso de la parcela de la discordia no repercutirá económicamente sobre las arcas municipales. De la misma forma ha subrayado que el recinto estará «mucho mejor atendido» y que la feria resultará más positiva porque a la organización y distribución habitual se sumarán algunas medidas que se habían tomado como parte del plan alternativo, las cuales se mantendrán porque se consideran más efectivas, por ejemplo, a nivel de tráfico y seguridad.

Al límite

¿Se ha llegado a este punto demasiado tarde?. «Las negociaciones son así, y ha habido un tira y afloja tenso que se ha llevado hasta el límite, pero sin poner en peligro la feria», ha contestado el primer edil.

Robles ha dicho entender que tanto los feriantes como el propietario del suelo han venido defendiendo sus intereses, y ha agradecido la «enorme» disposición de los caseteros, que estaban más que dispuestos a ceder y a acoplarse a lo que se les planteaba. También ha dado las gracias a los grupos de la oposición.

Además, de cara al próximo año, se ha marcado públicamente el compromiso de resolver esta situación de forma definitiva. Así, ha hablado de «vías de solución que no ha dado tiempo a aplicar este año», y que podrían pasar por una expropiación total o parcial, permuta o compra. «La fórmula final la marcará el camino que vaya tomando la negociación, pero nos pondremos a trabajar en cuanto pase esta feria», ha añadido.

18 casetas y más

En el recinto ferial se montarán un total de 18 casetas, con dos módulos las que habitualmente los han tenido y el resto con uno. Y se situarán un sus lugares tradicionales. Repiten todas las cofradías y colectivos del pasado año, salvo el PSOE. En su puesto entrará la Santa Cena, que se encontraba en lista de espera. A todas ellas habrá que sumar la caseta ludoteca a modo de guardería para niños, la Caseta Municipal con música y baile y, sustituyendo a las casetas de copas, una Caseta de la Juventud para menores de edad hasta las once y media de la noche y mayores de 18 años a partir de las doce. Ésta última además incluirá actividades de animación, actuaciones y fiestas.