Hanna Quevedo: todo un mundo por fotografiar
Ver el mundo a través del objetivo. Esta expresión tan manida que se utiliza demasiado a la ligera para hablar de un fotógrafo, cobra verdadero sentido cuando se hace referencia a Hanna Quevedo, su vida y su trabajo (más lo primero que lo segundo pues ella es de las que trabajan para vivir y no al revés). Tanto sentido cobra que uno se arrepiente de haber escrito la frasecita en demasiadas ocasiones previas.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:07
El hecho es que es difícil ver a Hanna sin una cámara de fotos entre las manos (a veces son varias) pero, sobre todo, es ... impensable imaginarla sin estar de un lado para otro, poniendo normalmente de por medio cientos de kilómetros. Cierto es que no siempre está de acá para allá. Pero cuando no lo hace, es porque está reuniendo tiempo y fondos para su siguiente viaje. No en vano, en los últimos años ha estado en más de 15 países de Centro y Norte América, Europa, Asia y África. Aunque lo ha hecho huyendo del rollo turístico y buscando palpar la realidad de cada lugar, como una más de la comunidad de destino, e incluso trabajando en proyectos sociales, algo que luego capta en sus fotografías. Eso sí es ver el mundo a través del objetivo. En su caso lo de viajar, más que un placer es una necesidad vital.
En San Francisco
Esta fotógrafa 'freelance' (o sea, que va por libre) tiene desde hace cinco años su cuartel general en San Francisco (California), donde desarrolla la mayor parte de su trabajo, alternando la fotografía artística, la fotografía de viajes y el fotoperiodismo. Allí, sus instantáneas se pueden ver en dos publicaciones ('7x7' y 'SF Weekly'), para las cuales cubre eventos de todo tipo, desde conciertos a exposiciones. Y en una tercera ('The Bold Italic') presta sus servicios como editora fotográfica, publicando otro tipo de imágenes más cercanas al género del ensayo.
De ello vive o, como ella asegura, sobrevive. Y el trabajo le permite ir a sitios, actos o espectáculos que de otra forma no podría disfrutar. Aunque, sobre todo, le permite reunir algo de dinero para, a la menor oportunidad y en cuanto puede disponer de tiempo, meter las cámaras en la mochila y cambiar de aires por una temporada.
«Uno se acostumbra: cuanto menos tienes, menos necesitas», contaba recientemente a IDEAL en Úbeda durante una visita a su familia. Lo de apañarse con poco es algo que siempre ha sabido hacer y en lo que se ha especializado tras conocer otras realidades, por ejemplo, en El Salvador o en México. «Soy feliz en lugares como esos, pero allí no hay dinero y por eso necesito trabajar en otros sitios, como San Francisco, para ahorrar y poder irme otra temporada», aseguraba al respecto. Lo de cambiar de aires de vez en cuando para ella es una necesidad. Lo demostró cuando se lió la manta a la cabeza y dejó Úbeda, donde vivía con su gente, y posteriormente Málaga, donde estudiaba.
Proyectos de todo tipo
Junto a su trabajo en prensa, Hanna intenta exponer de vez en cuando y va asumiendo proyectos de todo tipo, siempre relacionados con la fotografía y, normalmente, de corte social. Por ejemplo, estuvo dando clase a adolescentes para que aprendieran a expresarse a través de la imagen, impartió un taller de fotografía a mujeres indígenas mediante la Universidad de San José (Costa Rica) o participó en un trabajo documental en Panamá. También intenta mover su obra por España (recientemente expuso en Úbeda y en Málaga) y colabora con Matador Network, una publicación de viajes independiente.
Por otro lado, participa activamente en el grupo CAPTURA.org, un proyecto de Andreu Buenafuente y su productora (El Terrat) puesto en marcha en internet. Se trata de una comunidad de fotógrafos, profesionales o aficionados, que van subiendo las imágenes captadas en su día a día. Junto a Hanna, entre los capturadores están el propio Buenafuente, Mikel Urmeneta (creador de Kukuxumusu), Berto Romero, el periodista Jon Sistiaga, el cantante Miqui Puig, la presentadora Raquel Sánchez Silva o el humorista Javier Coronas.
En San Fermín con Kukuxumusu
Respecto al futuro, son muchas las puertas abiertas. A corto plazo, en estos días trabajará en Pamplona como fotógrafa oficial de Kukuxumusu durante las próximas fiestas de San Fermín. A medio plazo, se plantea introducirse en el mundo del vídeo animada por el prestigioso documentalista americano Les Blank, al que conoció recientemente. Y a largo plazo, pues todo lo que le permita seguir viendo el mundo a través de su objetivo.
«He aprendido a respetar a los demás»
Recorrer el mundo y conocer otros lugares ayuda a abrir la mirada y la mente a base de vivencias que se van acumulando en la mochila. En su caso, Hanna Quevedo dice que le ha servido para entender «que las personas son personas, sin importar su condición, sexualidad o religión». «He aprendido a respetar a los demás», añade. Esa idea queda plasmada en los retratos que hace de gente anónima que se cruza en su camino, de la que es capaz de captar su esencia, la sinceridad reflejada en la mirada. ¿Como lo consigue?: «mostrándome tal y como soy, quien voy a fotografiar se muestra tal como es. No hay más. La gente es bella. Y además se siente especial cuando le dices que le quieres hacer una foto».
Trayectoria
Hanna Quevedo empezó su carrera fotográfica en el año 2000, quedando prendada del sistema analógico aunque también trabaja en digital. Tras terminar el ciclo de Técnico Superior en Fotografía Artística en San Telmo (Málaga), decidió dejar los estudios de Filología Hispánica (con los que alternaba fotografía) para dejar de escribir con tinta y empezar a escribir con luz.
De la fotografía nació un interés por los medios de comunicación y se matriculó en la Universidad de Málaga para profundizar más en ello. Esa titulación de Publicidad y Relaciones Públicas la terminó en México, donde llegó con una beca. Allí encontró trabajo en una agencia de publicidad, pero no tardó en marcharse a Colorado para ampliar sus conocimientos de inglés. Este fue el paso previo a su traslado a San Francisco, donde reside y trabaja actualmente.
Ha expuesto y recibido menciones por su trabajo en festivales nacionales como PhotoEspaña Madrid (2008, 2009 y 2012) y en festivales internacionales como PHOTO NOLA en Nueva Orleans (Louisiana).
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión