OPINIÓN: Hay que ayudar a San Lorenzo, ¡¡¡ya!!!
Dentro de pocos días la Asociación Cultural Mirador de San Lorenzo llevará a cabo diversas actividades que redundarán en torno a la arruinada iglesia de la que tomaron el nombre. Y dichas actividades, entre las que se encuentran una verbena con instalación de servicio de barra incluido, van encaminadas a la obtención de algunos fondos para enmendar nimiamente algunas carencias del referido monumento histórico.
Caballeros Veinticuatro
Miércoles, 11 de mayo 2016, 15:04
Pero la intervención que necesita este edificio es de cierta envergadura si se pretende mantenerlo en pie, porque como no se pongan manos a la ... obra varios estamentos para hacerle frente a sus aspectos más ruinosos y remediar en primer lugar las cubiertas, muy pronto veremos sus tejados y veleta a ras del suelo.
Nosotros desde aquí sólo podemos manifestarnos para que los responsables del mismo tomen pronto cartas en el asunto, para que luego no haya que lamentarse por haber llegado tarde. Reconocemos que en estos tiempos no se puede pretender realizar una reforma íntegra en la iglesia de San Lorenzo, pero hay zonas de la misma que urgen ser restauradas de inmediato antes de que lleguen las primeras lluvias.
Ya hace unos años los Caballeros Veinticuatro alzamos una voz de alarma, pero ahora y viendo el estado en que se encuentra buena parte de su techumbre, lo que lanzamos es un grito de ¡ayuda a San Lorenzo! y de paso nos solidarizamos con la petición de firmas que deambula por Internet. Quisiéramos también, aprovechando la ocasión, dejar claro que nuestro colectivo estaba en total conformidad con que la hiedra que cubría la espadaña y parte de la fachada, fuera retirada, porque estaba haciendo mucho daño a sus muros. Aunque a decir verdad el aspecto que mostraba repleta de verdor era impresionante y digno de una postal (que las hay) pero en realidad sólo encubría la miseria que había tras de ella.
En muchas ciudades patrimoniales centroeuropeas, desde hace algún tiempo, han observado que las plantas trepadoras que revestían muchas de sus mansiones monumentales estaban destrozando poco a poco las paredes que recubrían con su majestuoso manto verde y ahora las están desprendiendo de él para que luzcan en sus fachadas la piedra y el ladrillo, ya que en definitiva es su histórico y primitivo hábito. Sirva como ejemplo el edificio que alberga el museo Gruuthusen de Brujas. Y llegado a este punto, nos gustaría que, una vez que la hiedra se ha secado totalmente, que el órgano competente (Iglesia, Ayuntamiento, Junta de Andalucía, o quien sea) se ponga manos a la obra e intervenga para hacer desaparecer de la fachada el esqueleto que ha quedado de esta planta, porque de este modo manifiesta más ruina aún si cabe de la que tiene.
Caballeros Veinticuatro es un colectivo de ubetenses comprometidos con el patrimonio y las tradiciones de Úbeda.
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