Más de 1.500 personas se quedaron con la copla
Algo más de 1.500 personas asistieron en Úbeda al espectáculo 'Se llama copla' con el que están recorriendo Andalucía algunos de los participantes de la última edición de este conocido concurso de televisión que ha dado un nuevo impulso a lo más tradicional de la canción española. La respuesta fue bastante buena teniendo en cuenta que el precio de las entradas rondó entre los 22 y los 28 euros.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:48
El concierto se celebró el sábado en la plaza de toros de la localidad, dentro de la programación del pórtico de la Feria de San ... Miguel de Úbeda. Y fue del agrado de todos los asistentes, esos 'copleros' que cada semana, cuando llega la hora del programa (con el permiso de Juan y Medio, claro), hacen zafarrancho de combate en el sofá y se deshacen viendo duelos a base 'zarzamoras' y 'bienpagás'.
«¡Esto no es así!»
Aunque para duelo el que se vivió a las puertas del coso de San Nicasio donde mucha gente hacía cola desde las cinco de la tarde (el concierto era a las nueve y media de la noche). Y es que, para no tapar la taquilla, la fila fue reestructurada y hubo a quien no le gustó que los que llegaron más tarde acabaran igualados a los que estaban desde el principio. Resultó curioso ver a una masa, integrada en gran parte por mayores de 50, manifestando su malestar al grito continuado de «esto no es así». Ni el 15M, oiga.
Olvidada la protesta y empezado el espectáculo (realmente la música amansa a las fieras), sobre el escenario fueron desfilando Jonathan Santiago (ganador del concurso con los votos del público), Álvaro Díaz (premio del jurado), la jiennense Inés Robles (cuarto puesto) y la ubetense Ana Pilar Corral, repasando los grandes clásicos de la copla. Estuvieron acompañados por la orquesta del programa bajo la dirección musical de José Miguel Álvarez.
Elogios y piropos
Los copleros, y sobre todo las copleras, no escatimaron en elogios y piropos para los cuatro jóvenes artistas. Estaban enfervorecidas y más de una se dejó la voz y las manos de tanto gritar y aplaudir. Lógicamente, las mayores ovaciones fueron para las dos chicas, que además tenían la ventaja de jugar en casa y de tener entre el público a sus clubs de fans. Respecto a los chicos, Jonathan se llevó las carcajadas del respetable gracias a su espontaneidad, y Álvaro se llevó los corazones de todas y alguno.
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