«Me han quitado a una hija de forma traicionera y mala»
El padre de Sandra Díez, la mujer de 28 años que en la noche del viernes al sábado fue asesinada y quemada en su piso de Úbeda, presuntamente por su pareja sentimental, ha tenido la entereza de hacer unas declaraciones tras la concentración de repulsa contra este hecho y contra la violencia machista que se ha desarrollado esta mañana en la plaza Vázquez de Molina y en la que más de 300 personas han mostrado sus condolencias a la familia, allí presente.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:49
Roberto Díez ha dicho que en ocasiones existe «falta de justicia» sobre «estas alimañas, a veces más protegidas que los seres humanos», y ha temido ... que ahora la defensa «tratará de revolverlo todo». «Dirán que estaba ebrio y que había consumido que si esto, que si lo otro», ha añadido, pidiendo «que no haya atenuantes».
Con ello ha incidido en que «este hombre le ha dado muerte, ha cogido sus cuatro enseres y en varios viajes los ha llevado al coche de ella, ha cerrado la puerta y las ventanas y le ha pegado fuego para destruir pruebas», huyendo después con el vehículo. «No estaría tan anulado de conocimiento cuando ha hecho todas esas cosas», ha enfatizado, añadiendo que «no sé si estaría muy borracho porque ha llegado hasta Granada; y porque tuvo un percance, si no podía estar hoy todavía huido».
En su opinión, «los abogados a veces ponen mucho celo defendiendo a estas alimañas, buscando promocionarse», y en este caso quiere «que sepa su abogado que defiende basura».
«Era mi ilusión y la de mi mujer»
«Era la única hija que tenía. Tengo dos varones, pero mi hija era mi ilusión y la de mi mujer», ha narrado Roberto Díez, destacando que «era muy trabajadora y con muchas ganas de vivir», que se había independizado y que en el piso que ella alquiló acogió «a una víbora desarropada a la que le dio calor». A cambio «esta víbora la ha matado». «No tenía solvencia, era un niñato asqueroso al que le dio calor, le dejaba el coche y le buscó la clientela para que vendiera sus productos... era un despojo de la sociedad», ha apostillado.
La concentración, convocada por el Ayuntamiento, se ha desarrollado a las doce del mediodía en la plaza Vázquez de Molina, donde más de 300 personas han mostrado su repulsa por este nuevo caso de violencia machista que ha destrozado a una familia ubetense, la cual ha estado presente en el acto. Los padres y los hermanos de Sandra, junto a otros allegados, han recibido el cariño de sus conciudadanos, quienes han dedicado un sonoro aplauso a Sandra tras guardarse dos minutos de silencio y han pedido a gritos «justicia» y «cadena perpetua». En ese momento, la madre se ha derrumbado. «No es justo, mi niña estaba llena de vida», ha gritado entre sollozos tras recibir las condolencias de ciudadanos y autoridades allí presentes.
Manifiesto
Bajo las banderas a media asta del edificio consistorial, pues hay decretados tres días de luto oficial, el alcalde, José Robles, ha leído un manifiesto de condena con el que ha destacado que «ninguna persona merece ser víctima de un acto tan cruel y tan cobarde». Además, ha dicho estar convencido de que todo el peso de la ley caerá sobre el autor de los hechos y ha remarcado que «la violencia de género requiere una condena unánime» y un «compromiso social e institucional». «Sus padres y sus hermanos deben saber que todos sus vecinos estamos con ellos en su dolor y en su consuelo», ha finalizado. Junto a la corporación, en la concentración también han estado el subdelegado del Gobierno, Juan Lillo, y la delegada de Gobierno, Purificación Gálvez.
La seguridad se ha visto reforzada en la plaza Vázquez de Molina pues a muy pocos metros, en el edificio de los juzgados, se encontraba el detenido como presunto autor de la muerte de Sandra Díez, que ha pasado esta mañana a disposición judicial.
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