El móvil del robo en el Ayuntamiento era el oro y las medidas de seguridad muy deficientes

Poco a poco van concretándose datos en torno al asalto que se produjo en la madrugada del viernes en el Ayuntamiento de Úbeda, en el que dos cajas fuertes fueron descerrajadas. Por un lado la de Recaudación, de donde se llevaron 9.000 euros, según han confirmado fuentes policiales. Y por otro lado, que es lo realmente importante del caso y, según se cree, el móvil real del robo, los asaltantes también reventaron la caja de Tesorería, en la que se guardaban decenas de monedas de oro del siglo XVIII (reinados de Carlos III o Fernando VI). Concretamente, cerca de un centenar. La cifra exacta se conocerá en cuanto se tenga acceso al inventario, aunque IDEAL ha sabido que rozan las 100 piezas.

Alberto Román Vílchez

Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:39

El caso está directamente en manos del grupo de investigadores de la Comisaría de la Policía Nacional de Úbeda. No se ha requerido, al menos ... aún, la intervención de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta. En vista de la forma en que actuaron, se tiene clarísimo que el trabajo fue realizado por un grupo de profesionales. Y cada vez existen menos dudas sobre que su objetivo eran las monedas en cuestión.

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Posible colaboración

Se cree igualmente que, aunque los autores pudieran ser de fuera, habrían contando con la colaboración de personas de Úbeda, ya que sabían demasiado. De entrada, todo apunta a que conocían la existencia de las piezas de oro, algo que en la ciudad no es muy generalizado pues, pese a que la historia de su hallazgo en 1985 dio mucho que hablar en su día, en la actualidad no se hablaba sobre el tema, y menos aún sobre el lugar en el que se guardaban. No en vano, trabajadores y concejales con muchos años de dedicación en el Consistorio han asegurado no haber oído comentar el asunto en momento alguno y desconocer que este tesoro estaba en el edificio.

Por lo tanto, los asaltantes también tenían datos concretos de su ubicación exacta ya que accedieron a través de un butrón practicado desde el aseo de señoras de la primera planta, reventando justo la parte trasera de la caja, encastrada al otro lado del muro. Y de la misma forma eran muy conscientes de la distribución del Ayuntamiento y de sus medidas de seguridad, bastante escasas, pues las desmantelaron sin mayor problema. Por el valor económico del botín y su excepcionalidad, no se descarta que todo haya sido fruto de un encargo.

La única pata que cojea de la hipótesis sobre que las monedas eran el objetivo del robo, es la que tiene que ver con que forzaran una segunda caja fuerte, la de Recaudación, destinada a los pagos corrientes que se hacen directamente en ventanilla, cuyo contenido se suele ir ingresando en el banco, dejando sólo una cantidad en metálico suficiente para asumir el día a día.

Cámaras poco útiles

Respecto a las medidas de seguridad del Ayuntamiento, calificadas como muy deficientes, consisten en unas cámaras de vigilancia que sustituyen desde hace unos años a un agente de la Policía Local que desde siempre solía pasar toda la noche en la sala de centralita o recepción. No obstante, no son muy útiles. Y es que, según ha podido saber IDEAL, las imágenes no quedan almacenas pues cuando los dispositivos fueron colocados surgió algún problema relacionado con temas de privacidad.

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Así, lo que captan solo podría ser visionado en directo en la jefatura de la Policía Local a través de una conexión existente mediante monitores, pero esto es algo que también se desmanteló. De esta forma, desde hace tiempo ningún agente vigila en la distancia. No obstante, los autores de los hechos desconectaron todos los cables de la centralita, algo que se podían haber ahorrado.

Reanudan la vigilancia nocturna

Una vez producido el asalto, cabe añadir que desde el viernes se ha recuperado el servicio de hace unos años, y un efectivo de la Policía Local pasa la noche en la recepción. Se han establecido turnos con agentes en segunda actividad, que son los que se ocupan de la custodia de edificios.

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La valiosísima colección de monedas se guardaba en la caja fuerte de Tesorería, en su compartimento más seguro y menos accesible. Las cerca de 100 piezas se encontraban en un recipiente preparado para ello, de los que utilizan quienes se dedican a la numismática, protegidas además con bolsitas de plástico. Allí estaban desde que fueron halladas a finales del año 1985 durante las obras que se realizaron en el Palacio de los Torrente de la calle Montiel para habilitar una residencia de mayores (hoy cerrada, aunque una parte se utiliza en estos días como albergue de inmigrantes).

El hecho de que en el Ayuntamiento hubiera cerca de un centenar de monedas de las 182 que se hallaron responde a que en su día se subastaron algunas y a que la regulación en lo que a tesoros se refiere, cuando tienen carácter histórico y artístico, da derecho a la comunidad autónoma de quedarse con una parte.

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