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Marcharse con la música a otra parte

Allá por el año 2000, cuando contaba con poco más de 25 años de edad, Jorge López Ortiz decidió liarse la manta a la cabeza y dejar su Úbeda natal para dirigirse rumbo al norte motivado por su pasión: la música. Una pasión que heredó de su padre, Francisco López, un conocido músico ubetense que ha tocado casi todos los palos (y los que le queden).

Alberto Román Vílchez

Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:47

El objetivo de Jorge también era tocar, fuera donde fuera, pues es lo que más le gustaba y le gusta hacer. Y no es que ... en la ciudad de Los Cerros no lo hiciera, pero es que quería vivir de ello, algo más complicado por tierras jiennenses. La puerta se la abrió un currículum colgado en internet, cuando la red no era ni la sombra de lo que es hoy. Gracias a ello, recibió una llamada de una orquesta gallega que requería sus servicios.

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