A prisión tres de los once detenidos en la operación antidroga de Úbeda
Tras pasar ayer a disposición judicial, el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número tres de Úbeda decretó prisión para tres de los once detenidos en la operación antidroga desarrollada entre el jueves y el viernes en la ciudad ubetense. Se trata de una mujer y dos hombres, imputados por un delito contra la salud pública. Respecto a los ocho restantes, fueron puestos en libertad provisional.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 12:46
Con esta decisión terminó la jornada de ayer viernes, en la que continuó el operativo iniciado en la tarde del jueves, con un despliegue sin ... precedentes en la localidad. Los registros, que se alargaron el primer día hasta altas horas de la noche en, al menos, siete viviendas, siguieron después de que fueran precintadas por orden judicial, vallándose incluso los alrededores de algunas de ellas y estableciéndose un dispositivo de vigilancia. El resultado fueron once personas detenidas, muchas de ellas con antecedentes policiales y en la mayoría de los casos pertenecientes al clan de los 'Pikikis', asentado en la ciudad desde hace unos años. Ayer, en los alrededores de la comisaría y los juzgados, ambos edificios separados por escasos metros, se pudo ver a numerosos familiares a la espera de acontecimientos. Finalmente el juez envió a prisión a tan solo tres de ellos imputados por el mencionado delito.
Unos 200 efectivos
Con un amplio despliegue de medios y de efectivos, en esta operación participaron conjuntamente Policía Nacional y Guardia Civil, que además contaron con la colaboración de la Policía Local e incluso de los Bomberos, estos últimos movilizados por si era necesario facilitar el acceso a alguno de los domicilios. En total, alrededor de 200 efectivos perfectamente coordinados, incluyendo varias unidades caninas, presencia de jueces y secretarios judiciales y, desde el aire, un helicóptero de la Guardia Civil que siguió de cerca el operativo sobrevolando la localidad durante toda la tarde. Además, en todas las salidas de Úbeda se establecieron controles para evitar posibles huidas.
Los registros fueron minuciosos en casas situadas en los barrios de San Pedro (calle San Jerónimo, detrás de la iglesia de Santa Teresa) y de San Millán (calles Flor, Higueruela y Llana de San Millán). Sus respectivos entornos estuvieron acordonados en todo momento, impidiéndose el acceso tanto de vehículos como de peatones. Y tras el cordón policial, algunos allegados y familiares de los moradores de las viviendas increparon a los agentes, viviéndose momentos de cierta tensión.
Según las fuentes consultadas, se incautaron cantidades diversas de distintas sustancias estupefacientes (bellotas de hachís, cocaína y heroína), así como joyas, aparatos electrónicos, teléfonos móviles y billetes fraccionados. También se retiraron varios coches, casi todos de alta gama. Se habla del desmantelamiento de algunos de los principales puntos de venta de droga al menudeo de la zona.
A pie de calle
Esta operación fue recibida con satisfacción por los ubetenses, en general, y los vecinos de las viviendas registradas, en particular. Muchos de estos últimos manifestaron estar «cansados» de los «trapicheos que se veían continuamente» en algunas de estas casas, asegurando igualmente que los problemas de convivencia y las molestias eran habituales.
Desde que se marcharon de Linares por problemas con otro clan y se asentaron en Úbeda, a algunos de los 'Pikikis' se les ha relacionado con problemas de tráfico de drogas, posesión de armas, alteración del orden público, conducción temeraria, ocupaciones ilegales y robos, aunque pocas veces se ha desmostrado su implicación. Todo ello ha venido generando cierta alarma social entre la población, que esperaba una respuesta de las fuerzas de seguridad como la que se ha visto ahora. Aunque la decisión judicial no ha sido todo lo contundente que se deseaba a pie de calle.
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