El mejor recital sinfónico y un viaje musical entre piezas arqueológicas
Una de las mejores orquestas que han pasado por Úbeda en los 25 años de historia del Festival Internacional de Música y Danza. Con esa impresión se fueron la mayoría de los asistentes al concierto que ofreció el pasado sábado la Robert Schumann Philarmonie Orchestra en el auditorio del Hospital de Santiago, que se mostró abarrotado para una ocasión tan especial.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:39
Y es que, el apartado sinfónico del 'Ciudad de Úbeda' vivió uno de sus puntos más álgidos. No en vano, previamente ya se anunciaba desde ... la organización que este sería uno de los platos fuertes de este año, y acabó siéndolo también del cuarto de siglo de vida de este evento. De que todo saliera a pedir de boca tuvieron mucha culpa el pianista Fabio Bidini, y el director de la orquesta, Frank Beerman.
En el caso de Bidini, en su segunda visita a la ciudad de los cerros después de que ya lo hiciera hace dos años, hizo una ejecución impecable al piano, a través del programa que recogía dos obras del compositor húngaro Franz Liszt, la primera de ellas 'Concierto para piano y orquesta núm.1' y en segundo lugar 'la Danza macabra', para concluir con la 'Sinfonía núm.3, Renata' de Robert Schumann.
Junto a ello, la Robert Schumann Philarmonie Orchetra brindó su particular homenaje a Richard Wagner al comenzar el concierto, por la celebración del bicentenario de su nacimiento. Y todo ello frente a la batuta de Frank Beermann, que tiene una amplia experiencia en el mundo sinfónico, lo que le hacen ser uno de los directores fundamentales del entramado musical europeo.
Cita en el museo
Un día antes, el viernes, el festival reservó un hueco a la guitarra solista, y más concretamente a las virtuosas manos del guitarrista rumano Mircea Gogoncea. Protagonizó un concierto que tuvo como marco el Museo Arqueológico Casa Mudéjar, escenario habitual del evento musical ubetense. Mientras en el exterior la tarde era de lo más desapacible con rachas de viento y lluvia, en el interior el ambiente era de lo más recogido y cálido con la maestría de este intérprete a las seis cuerdas. El aforo se completó, y todos los presentes disfrutaron del recital.
Gogoncea llegó a la ciudad Patrimonio de la Humanidad tras alzarse con el segundo premio del Certamen Internacional de Guitarra Clásica 'Andrés Segovia' de La Herradura, que en sus bases establecía como parte del galardón la posibilidad de protagonizar un recital en Úbeda. Ofreció 'Un viaje a través del mundo de la música', travesía que recorrió una sonata de Paganini, dos de los movimientos de la primera de las sonatas de Bach, 'Ocho Valses Poéticos' de Enrique Granados, las melodías españolas de Joaquín Rodrigo, las seis 'Variaciones sobre un tema de Scriabin' de Alexandre Tansman, la 'Danza del Altiplano' de Leo Brouwer y, para finalizar, un homenaje a su maestro Joaquín Clerch.
Para toda la familia
Para concluir el tercer fin de semana del 'Ciudad de Úbeda' ayer domingo, en el Teatro Ideal Cinema, se pudo disfrutar de la obra denominada 'Yo soy la locura', de la compañía de teatro granadina 'Claroscuro', un concierto enfocado a toda la familia que plasmó sobre el escenario una historia de amor entre un titiritero español y una joven mujer azteca. Este espectáculo de marionetas y música barroca estuvo representado por la soprano Verónica Plata; Miguel Ángel Jiménez a la guitarra barroca, tiorba y charango; Aurora Martínez Piqué, viola de gamba; Luis Vives con la percusión; y las flautas dulces y cornetas corrieron a cargo de Fernando Pérez Valera. La cita estuvo marcada por un cuento de amor, en el que se configuró una estampa especial compuesta por músicas españolas y americanas originales del siglo XVII, representando un viaje mestizo de ida y vuelta.
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