Registrados varios timos cuyas víctimas han sido diferentes establecimientos hosteleros de la ciudad

Empresarios de diferentes establecimientos hosteleros de Úbeda han denunciado haber sido víctimas de un timo perpetrado por dos individuos que montan una situación tan sencilla como efectiva para conseguir llevar a cabo su engaño. En todos los casos han actuado de la misma forma. Primero analizan la situación del bar o la cafetería a la que pretenden estafar, e incluso favorecen el acercamiento entrando a tomar algo o a pedir prestado un bolígrafo o cualquier otra cosa con la intención de analizar quién hay tras la barra. Tienen alrededor de 40 años, van bien vestidos y saben ganarse la confianza con su conversación amigable y desenfadada.

Alberto Román Vílchez

Miércoles, 11 de mayo 2016, 15:23

Una vez que consiguen que su cara sea familiar, esperan a que el responsable del local salga a cualquier cosa. Y en ese momento, mientras ... uno se queda en la puerta, supuestamente para vigilar por si vuelve el dueño, el otro entra amigablemente y hasta pregunta «¿ya se ha ido? si lo acabo de ver aquí...», haciendo creer que es un proveedor más y que existe confianza con el jefe ausente (si éste no está desde el principio, actúan directamente, saltándose los prolegómenos).

Publicidad

Entonces cuenta que ha ido a revisar cualquier máquina (tragaperras, de tabaco, cava de vinos o de refrigeración), si hace falta llega a entrar detrás de la barra para echar un vistazo y comenta que trae una factura pendiente. En esas, cuando desde el bar dicen de llamar al propietario, el individuo se ofrece a hacerlo él directamente desde su teléfono móvil, haciendo ver que tiene su número y que le conoce bien. Y ante la mirada del empleado o los empleados, haciendo uso de unas dotes interpretativas dignas de un Goya, simula mantener un distendida conversación telefónica con la que, lógicamente, deja entrever que el dueño está conforme con que la factura sea abonada en ese mismo momento. Por si no ha quedado claro con su monólogo a viva voz en forma de diálogo, cuando cuelga dice que el jefe le ha dicho que cobre sin problemas, ante lo cual, si todo ha ido bien, el empleado abre la caja y le paga.

Ni mucho ni poco dinero

El timador suele pedir una cantidad lo suficientemente elevada como para que el golpe merezca la pena y lo suficientemente baja para que ese dinero pueda estar disponible en ese momento en el establecimiento. A cambio, antes de marcharse con la misma simpatía de la que hace gala en todo momento, deja una especie de albarán que rellena allí mismo con muy poco contenido, un sello desconocido y unos datos escuetos y falsos. Así la historia se descubre cuando regresa el propietario y habla con los empleados, negando conocer a esas personas y haber recibido llamada alguna. Aunque eso en el mejor de los casos, porque si el tema de conversación no surge, el pastel no se descubre hasta la hora de hacer caja.

IDEAL ha podido saber que en la comisaría ubetense de la Policía Nacional han tenido conocimiento de hasta tres casos similares registrados en Úbeda en las últimas horas, estafando cantidades que van entre los 300 y los 400 euros, que se llevan por la cara y por el papelón interpretado. Aunque podría haber algún timo más que aún no haya sido denunciado. La investigación está en marcha para intentar identificar a los autores, que podrían ser de fuera de Úbeda.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €

Publicidad