Malos tragos en algunas casetas por las inspecciones y los tickets falsos

Aunque la lluvia parece haber dado una tregua a la Feria de San Miguel y ayer martes ya se notó un considerable incremento de público en el recinto ferial, también pro celebrarse el Día del Niño con viajes en las atracciones más baratos, la afluencia de clientela ha dejado de ser la única preocupación de las casetas, al menos en lo referente a las que instalan las cofradías, que son la mayoría. Y es que, a ello hay que añadir la temida visita de los inspectores de trabajo, que empezó a ser una realidad, y en las últimas horas también la falsificación de tickets.

Alberto Román Vílchez

Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:46

Respecto a lo segundo, ayer se detectaron fotocopias de estos papelitos de colores que sirven para pedir la comida y la bebida. De entrada, ocurrió ... en la Sentencia y en la Buena Muerte. Rápidamente los hechos se pusieron en conocimiento de la policía y hoy se prevé interponer una denuncia formal. Al parecer, según manifestó a IDEAL el hermano mayor de la Sentencia, Luis Carlos Arriaga, a base de indagar tuvieron conocimiento de que estas falsificaciones se podrían estar vendiendo a un precio más barato entre los jóvenes y en el mismo recinto ferial (se habla de la zona de los coches de choque).

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Anoche ya se tomaron medidas para evitar que estas falsificaciones 'colaran' y se está alertando a los integrantes de los diferentes turnos que atienden las barras para que estén pendientes. En el caso de la Sentencia, tienen una marca de agua en los tickets, lo que les llevó a detectar el engaño.

Inspectores

En lo referente a las inspecciones de trabajo, otro de los quebraderos de cabeza para las cofradías, el lunes se llevaron a cabo dos, en la Columna y en el Prendimiento. El resto están con la mosca detrás de la oreja esperando que en cualquier momento aparezcan los inspectores por la puerta. El problema no es solo la merma de colaboradores que han sufrido porque las personas que no son hermanos de la cofradía no pueden echar una mano y porque tampoco pueden hacerlo quienes, aún siéndolo, están cobrando el paro. Lo que mosquea a las hermandades es que los inspectores pidan documentos que en principio no eran necesarios, o que, dependiendo del inspector que te toque, solicite una cosa u otra, pues no parece haber un criterio único.

Por ejemplo, en el caso de la Columna, se tomó nota del nombre de las personas que allí estaban y se pidió la documentación que acreditaba que eran hermanos. Pero en el caso del Prendimiento, que ya tuvo que llevar documentación a Jaén por su participación en la Feria de la Tapa, también inspeccionada, se le requirieron los certificados de los hermanos demostrando estar al día en las cuotas y además el carné de manipuladores de alimentos. Así, por tercera vez tendrán que ir los responsables de la cofradía a Jaén con más papeles, a la espera de que sean suficientes.

Malestar

En el entorno cofrade hay bastante cabreo al entender que se trata de una acción de «acoso y derribo» contra unos colectivos que hacen mucho por la feria en particular y por la ciudad en general, contando con un amplio voluntariado. Y se cree que el Ayuntamiento no está defendiéndolos todo lo que debiera. Así, no es de extrañar que, en estas circunstancias, se planteen si merece la pena continuar con las casetas, o quizá optar por la fórmula del arrendamiento a empresas privadas. Para lo que queda de feria se esperan nuevas inspecciones.

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