El Ayuntamiento ha estado abonando productividades que no tenían que haberse pagado
Han estado cobrando productividades no estando presentes en su puesto de trabajo en el Ayuntamiento, es decir, en situación de baja por enfermedad, de vacaciones o de día de libre disposición. El alcalde de Úbeda, José Robles, anunció ayer que ha ordenado que se tomen las medidas oportunas para evitar que siga produciéndose una «irregularidad» detectada por los servicios técnicos consistente en el pago a algunos empleados municipales de ciertas cantidades complementarias a su sueldo que no les correspondían, pues no se tenían en cuenta sus ausencias en diferentes momentos del año.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:27
El primer edil dijo que este hecho hecho viene dado por «inercia administrativa», por «malas costumbres», añadiendo que una vez detectado «es de sentido común ... repararlo». Y no sólo eso, pues además de poner «los mecanismos necesarios de aquí en adelante para que no se vuelva a producir», manifestó que se echará la vista atrás cuatro años (lo que permite la legislación vigente) para recuperar y regularizar esos «ingresos indebidos» que algunos trabajadores hayan podido recibir.
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Robles quitó hierro al asunto manifestando que la situación con estas productividades «de tipo más estructural que coyuntural» tiene mucho que ver con la ausencia de una relación y valoración de puestos de trabajo ajustada a la realidad en la que queden definidas las obligaciones y retribuciones de cada miembro de la plantilla. «No es demasiado grave, pero una vez advertido, se subsana con el consiguiente ahorro en las arcas municipales», aseveró.
Aún no hay cifras
No pudo concretar el número de trabajadores que se han beneficiado de estas productividades ni las cantidades abonadas «indebidamente» en determinadas ocasiones, pues dijo que está a la espera de los informes técnicos correspondientes con las cifras reales. «Individualmente no es importante, pero en su conjunto y después de cuatro años sí», subrayó.
Aunque dejó claro que no se trata de una «caza de brujas», sino de la solución de un problema «histórico en el Ayuntamiento» detectado ahora, una reacción «de sentido común» que se suma a la actual política de disminución del gasto y del concepto de productividad. «Si lo hubiéramos sabido antes habríamos actuando, remontándonos cuatro años atrás desde ese momento», añadió.
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