«Mientras haya un actor y un espectador, y el espectador se emocione, habrá teatro»
La sala Julio Corzo del centro cultural Hospital de Santiago acogió una conferencia del director teatral Ricardo Iniesta, una auténtica lección magistral sobre la profesión de la escena que al ponente le sirvió para reencontrarse con la ciudad que le vio nacer hace 56 años y a los asistentes para descubrir (o redescubrir, según el caso) a un paisano que ha hecho historia en el panorama escénico nacional con su compañía Atalaya, ampliamente reconocida y valorada.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:50
Bajo el título 'Atalaya, 30 años tirando del carro', Iniesta habló sobre su trayectoria y la evolución del mundo de la escena en las últimas ... tres décadas desde el punto de vista de su propia experiencia personal y profesional. Repasó sus influencias como director y dejó claro que la emoción, íntimamente ligada a la poética esencial de todo teatro, es el centro y verdadero motor de la representación teatral. «Mientras haya un actor y un espectador, y el espectador se emocione, habrá teatro», llegó a decir.
Respecto a su relación con Úbeda, el Premio Nacional de Teatro 2008 aludió a sus lazos familiares y a otros recientes reencuentros, como cuando se le dio su nombre a la Escuela Municipal de Teatro o se le entregó el Premio de Teatro 'Antero Guardia' que otorga el Ayuntamiento ubetense. También recordó las veces que actuó en la localidad, en lugares como el Hospital de Santiago, el Cine Avenida o el Teatro Ideal Cinema.
Aunque, más allá de estos honores, reconoció que su reconciliación definitiva con la ciudad tuvo lugar hace escasas semanas, el día en que el grupo de personas con discapacidad de la Escuela Municipal de Teatro que lleva su nombre representó la obra 'El Principito' bajo la dirección de Nati Villar Caño en el Centro TNT que Iniesta dirige en Sevilla. No en vano, aseguró que ha sido una de las pocas veces que se ha emocionado en el teatro, por lo que dijo sentirse orgulloso de haber nacido en la ciudad en la que se hacen y se impulsan cosas como ésta.
'Madre Coraje'
La conferencia, una cita cultural de auténtica altura, se enmarcó en la programación de la décimo novena Muestra de Teatro de Otoño y se organizó aprovechando la visita de Ricardo Iniesta para representar su último montaje, 'Madre Coraje' de Bertolt Brecht, obra fundamental para entender el teatro y la historia del siglo XX. Teatro de máxima calidad artística y de gran altura ética con el que Atalaya viene conmemorando su 30 aniversario. La cita tuvo lugar anoche en el teatro de Safa (y no en el Ideal Cinema como se había anunciado previamente debido a las necesidades técnicas de la representación) y resultó todo un éxito.
'Madre coraje' formó parte del ciclo de teatro clásico de la muestra ubetense. Hubo dos funciones, una a las once y media de la mañana dirigida a escolares y otra a las nueve y media de la noche para público en general. El reparto estuvo integrado por Carmen Gallardo, Lidia Mauduit, Raúl Vera, Jerónimo Arenal, Silvia Garzón, Manuel Asensio y María Sanz, bajo la dirección de Ricardo Iniesta, quien dijo que, de todas las que ha dirigido, esta obra es con la que más emociones ha sentido.
Trayectoria
Hablar de Ricardo Iniesta es hablar de teatro. En 1983 fundó el conocido grupo Atalaya, con el que ha dirigido 20 espectáculos que han recorrido 33 países de los 5 continentes, obteniendo numerosos e importantes galardones. Su trabajo intachable y minucioso tuvo hace cinco años una recompensa que fue más allá del aplauso del público, pues se le otorgó el Premio Nacional de Teatro en 2008.
En 1994 creó en Sevilla TNT (Territorio de Nuevos Tiempos) un espacio para la creación e investigación escénica, que fue el germen del Centro Internacional de Investigación Teatral TNT. El principal logro de este centro ha sido la puesta en marcha del Proyecto Teatro Imarginario cuyo primer fruto es 'La casa de Bernarda Alba', interpretada por ocho mujeres de etnia gitana sin alfabetizar que habitan en El Vacie, el poblado chabolista más antiguo de Europa, y que ha sorprendido en el panorama teatral español.
Úbeda también quiso reconocer su trayectoria de éxito poniéndole su nombre a la Escuela Municipal de Teatro y otorgándole en el año 2009 el Premio de Teatro Antero Guardia, que lleva el nombre del recordado empresario teatral ubetense. Un galardón que recogió emocionado por reencontrarse con sus orígenes y por sentirse profeta en su tierra y que, según aseguró, le llegó al corazón.
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