Echan a la calle a unos cien temporeros que habían ocupado el polideportivo para dormir bajo techo
Mientras la Comisión Local de Inmigración se reunía en la tarde-noche de ayer lunes en el Ayuntamiento para decidir que se mantiene en el viernes 29 la apertura del albergue de temporeros, hubo quienes decidieron pasar de las palabras a los hechos dada la cantidad de personas que duermen en estos días en las frías calles de Úbeda utilizando pasajes y cajeros. En concreto, hubo quien planteó por su cuenta y riesgo desplazar a toda la gente posible hasta el pabellón polideportivo municipal para que los inmigrantes pudieran dormir bajo un techo, algo más resguardados de las bajas temperaturas que se vienen registrando en Úbeda. Aunque poco les duró la iniciativa pues, unas horas más tarde, cerca de las once de la noche, cuando muchos incluso ya estaban liados en sus mantas y durmiendo, la policía hizo acto de presencia para desalojarlos.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:23
La historia había empezado bien a media tarde. Nicolás Galisteo, ubetense que hace unas semanas protagonizó una huelga de hambre ante el Ayuntamiento por la ... difícil situación en la que se encuentra su familia, fue quien dio el paso. Con la ayuda de uno de los temporeros que se manejaba bien con los idiomas, movilizó a todos cuantos pudo, con lo que decenas de inmigrantes comenzaron a llegar a las instalaciones deportivas con sus maletas, mantas y cartones.
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Alrededor de un centenar se instalaron en los pasillos superiores que circundan las gradas esperando que, llegada la hora del cierre, se optara por mantener las puertas abiertas. Conforme se fue corriendo la voz siguieron llegando con absoluta normalidad. Todos agradecieron poder disponer de un lugar en el que asearse y unos servicios en los que hacer sus necesidades. Alguno incluso daba las gracias por poder lavarse los dientes. Otro, también agradecido y con un manojo de cartones bajo el brazo, bromeaba entre risas diciendo que había que descansar bien para después trabajar en la aceituna.
Voluntarios
Posteriormente se personaron voluntarios de Safa que, junto a otros de la cofradía de la Columna y con la colaboración de Carrefour, suelen repartir ropa de abrigo, mantas y algo caliente para comer. Esto lo llevan haciendo varios años, y en esta campaña desde hace un par de semanas en las que vienen pulsando la realidad de estas personas en la calle (durante el fin de semana fueron entre 100 y 120 las atendidas cada día). Anoche, mientras saludaban a muchos de los presentes ya como viejos conocidos de sus encuentros nocturnos, agradecían que el polideportivo estuviera abierto por fin.
Pero poco más duró la alegría, que se tornó primero en incredulidad y después en indignación e impotencia. Pasadas las diez y media de la noche se personó la policía asegurando que no podían permanecer allí porque las instalaciones iban a ser cerradas. Y aunque en principio hubo quejas y preguntas directas y malhumoradas a los agentes sobre dónde iban a pasar la noche con el frío que hacía, finalmente recogieron sus bártulos y se marcharon casi como llegaron, sin hacer ruido, resignados. No hubo incidentes.
Deshaciendo el camino
Así, una hilera de personas, con su maletas, sus mantas y sus cartones, deshicieron el camino para regresar a un pasaje o a un cajero, encontrándose en muchos casos otro cuerpo ocupando su lugar pues ayer también hubo quien previamente había decidido seguir durmiendo en la calle, por desconfianza o por decisión propia. Cuando no se tiene nada y existe incertidumbre, un sitio reservado en un cajero es mucho. Según las estimaciones, actualmente hay en Úbeda alrededor de 150 temporeros sin un lugar en el que dormir, cifra que sigue aumentando por días.
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La comisión mantiene los planes
Pese a ello, la Comisión Local de Inmigración decidió mantener los planes según lo previsto y que el albergue municipal no abra sus puertas hasta el próximo viernes. Es la fecha que se marcó a nivel provincial, aunque para esta última semana se daba flexibilidad a los municipios para que se adelantaran si la situación así lo requería.
Desde la comisión ubetense se tomó esta determinación, no sin dificultad, según fuentes municipales, al entender que la apertura del albergue, con 48 plazas, no sólo no resolvería el problema pues las camas son insuficientes, sino que además lo agravaría porque hasta Úbeda se desplazarían muchos más temporeros desde otros municipios que podrían llegar a colapsar el dispositivo de atención previsto, máxime cuando el trabajo disponible en los tajos se presume que es poco en esta campaña. El 'efecto llamada' que se produjo hace unos años y que supuso ciertos problemas estuvo presente en la reunión.
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Comedor y alimentos
Paralelamente, Cáritas se está movilizando para abrir su comedor situado en la Casa de la Iglesia (detrás de la Ermita del Paje), algo que inicialmente está previsto de cara a mañana miércoles. Ya han tenido lugar algunas reuniones con los voluntarios que realizarán y servirán la comida y ahora se está haciendo acopio de productos para llenar las despensas, que están bastante resentidas después de que la organización haya repartido unas 400 bolsas a familias necesitadas de Úbeda. Y es que, además, aún no ha llegado el cargamento del banco de alimentos europeo. Así, mediante diversas iniciativas y a través de las parroquias y los colegios se está apelando a la colaboración ciudadana para que haga sus donaciones, como las recibidas el pasado fin de semana gracias al concierto solidario de la Agrupación Musical Ubetense que contó con la colaboración de la Hermandad de Costaleros. Hay otras iniciativas similares a la vista.
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