Colectivos crean un gran grupo de ayuda para llevar algo caliente a los inmigrantes, también calor humano
La presión social tuvo mucho que ver en la decisión del Ayuntamiento de adelantar la apertura del albergue, pues era algo que se pedía a gritos desde diferentes colectivos y organizaciones, y también a título individual por ciudadanos alarmados debido a la situación de los inmigrantes soportando durante la noche temperaturas muy bajas. A pie de calle hay preocupación.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:00
Son muchas las muestras de solidaridad que se pueden ver estos días, como la de los voluntarios de Safa y de la cofradía de la ... Columna repartiendo ropa de abrigo, mantas y algo para comer. En el caso de la hermandad, lleva cuatro años llevando leche caliente y magdalenas a los sitios en los que duermen los temporeros, gracias también a la colaboración de Carrefour.
Entendiendo que es mejor trabajar de forma coordinada, en las últimas horas se han añadido al grupo las cofradías de Nuestra Señora de Gracia, Nuestra Señora de la Lágrimas y el Santo Entierro, así como voluntarios del colegio Salesiano y personas a título particular. Y siguen adhiriéndose más.
Coordinación
Todos ellos celebraron una reunión para organizarse, hacer turnos y distribuir rutas, decidiendo fijar como cuartel general la casa de hermandad de la Columna por ser céntrica y estar ya preparada para estos menesteres. Allí quedan todos los días a partir de las ocho de la tarde para hacer los preparativos y también para recibir donaciones. Sobre todo necesitan leche (gastan entre 35 y 40 litros diarios), magdalenas y bollería, café descafeinado, azúcar, vasos de plástico y fruta (reparten unas 200 piezas diarias para que los inmigrantes tengan algo que echarse a la boca a la mañana siguiente).
Se apela a la colaboración ciudadana para hacer acopio de todos estos productos. A título individual o colectivo, muchos ubetenses están respondiendo. Y se hace necesaria la implicación de las empresas. El mismo llamamiento se hace desde el comedor de Cáritas, que igualmente precisa mantener sus despensas para las decenas de comidas que desde ayer servirá a diario.
Paralelamente, hay ciudadanos que aportan directamente su granito de arena en forma de bocadillo, café caliente, mantas, ropa o, simplemente, conversación.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión