El albergue de Úbeda se llenó en su primera noche de apertura y unas 150 personas durmieron en la calle

El albergue de inmigrantes de Úbeda, que cuenta con 48 plazas, abrió anoche después de que el Ayuntamiento decidiera adelantar dos días su puesta en funcionamiento «al detectar desde Policía Local y Policía Nacional en las últimas horas la llegada de un importante número de temporeros a la ciudad».

Alberto Román Vílchez

Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:24

El centro está situado en el polígono industrial Los Cerros (junto al Centro Multiservicios y la Oficina Comarcal Agraria). Como estaba previsto, rápidamente fueron ocupadas ... las 48 plazas disponibles (47 para ser más exactos porque hay que reservar una por si llega una mujer). El reparto se hizo mediante números en la calle por orden de llegada, pues luego el acceso se organizó de forma paulatina ya que había que registrar, uno a uno, a los usuarios. Así, quien se quedó sin número se quedó sin cama. Haciendo cuentas, y considerando que se calcula que hay alrededor de 200 inmigrantes en las calles, unos 150 tuvieron que volver a ocupar cajeros y pasajes.

Publicidad

Esta situación fue criticada duramente a las puertas del albergue por representantes del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) que hicieron acto de presencia, por voluntarios de Safa que todas las noches intentan echar una mano a estas personas y por los propios temporeros. Todos recriminaron al alcalde, allí presente, que no sea capaz de abrir el pabellón polideportivo para que puedan dormir bajo techo. Hubo hasta un inmigrante que, en solidaridad con los compañeros que se quedaron en la calle, renunció a su plaza.

Críticas

«No sé con qué cara viene aquí a hacerse la foto sabiendo que decenas de personas dormirán hoy en la calle con el frío que está haciendo», aseguraba uno de los jóvenes de Safa, que con sus propios coches llevaron a algunos de los inmigrantes que habían conseguido cama hasta la Estación de Autobuses para que recogieran sus maletas, pues evitan ir con ellas todo el día de un lado para otro dada la lejanía del albergue y la incertidumbre de tener o no tener plaza.

El secretario provincial del SAT en Jaén, Andrés Bódalo, tachó de «barbaridad» lo que está ocurriendo en Úbeda, y anunció que tienen intención de «ponerse a trabajar» desde este jueves para «presentar una denuncia contra el alcalde», al que el líder de la organización calificó de «racista» y que, en su opinión, «no cumple con sus funciones, que es socorrer a las criaturas inocentes, a trabajadores que están durmiendo en la calle».

«Esto sólo lo hace gente sin escrúpulos como el alcalde de Úbeda», insistió Bódalo, sin descartar la posibilidad de tomar medidas para que la gente no siga durmiendo en la calle, como sería entrar directamente al polideportivo o a cualquier otro edificio público. Paralelamente, el sindicato sugirió a los temporeros allí presentes que prueben suerte en localidades de la provincia menos 'masificadas' y más 'escondidas' en las que podrían intentar buscar trabajo.

Publicidad

Por su parte, el sindicato CGT en Úbeda exigió a través de un comunicado la «dimisión» tanto del alcalde como de la concejal ubetense de Servicios Sociales, Maribel González, por su «falta de respuesta» ante el «problema social que hay planteado en la ciudad». Según CGT, el alcalde está empleando «un discurso demagógico, tópico, alarmista, que roza la xenofobia» y está actuando «de espaldas al clamor popular de la ciudad y de forma ignorante de la realidad de las personas migrantes actualmente en España, muy diferente de la personas migrantes sin papeles de hace años».

Otros servicios

Paralelamente, ayer a las cinco de la tarde se puso en marcha el comedor de Cáritas situado en la Casa de la Iglesia (detrás de la Ermita del Pilar), donde los temporeros pudieron comer caliente gracias al trabajo de decenas de voluntarios que se han repartido en distintos turnos, tanto para preparar como para servir, recoger y limpiar. Desde la organización se dejó claro que es un comedor para personas que están en la calle, pues las familias ubetenses que lo están pasando mal y a las que Cáritas ayuda (unas 400) disponen de vivienda y cocina y reciben bolsas de alimentos.

Publicidad

Así, no es de extrañar que las despensas del colectivo estén resentidas de forma casi continua, por lo que nuevamente se apeló a la colaboración ciudadana para que haga sus donaciones. Cáritas también dispone de un ropero desde el que se reparten todo tipo de prendas, sobre todo de abrigo, que lleva funcionando un tiempo aunque desde ayer con un horario especial.

Según informó el Ayuntamiento, ayer se puso en marcha el resto del dispositivo previsto, con el servicio municipal de aseo personal e higiene que, tras haber funcionado durante estos últimos días en el polideportivo municipal, se ha trasladado al Campo de Fútbol de San Miguel en horario de cuatro a seis de la tarde. Además se continúa con el reparto de 'kits' de ayuda humanitaria por parte de Cruz Roja, iniciado hace unos días, junto a las labores de asistencia sanitaria básica, primeros auxilios y acompañamiento a los dispositivos de salud mientras dure la campaña en coordinación con Protección Civil.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €

Publicidad