La oposición defiende su postura respecto a la subrogación de los trabajadores de Emdesau

Los grupos de la oposición defienden su rechazo en pleno a la anulación del acuerdo de subrogación de los trabajadores de la sociedad mixta Emdesau, algo que ha requerido la Subdelegación del Gobierno al considerar «inconstitucional» esa decisión que aprobó el Consistorio en sesión plenaria el pasado mes de marzo, también gracias a los votos de la oposición.

Alberto Román Vílchez

Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:29

El secretario de organización del PSOE de Úbeda, Javier Gámez, explicó que su grupo decidió votar en contra de ese requerimiento de la Subdelegación del ... Gobierno por dos motivos básicamente. Uno de ellos, según explicó, es que esa solicitud de la administración central «no tiene en cuenta el informe de la Intervención Municipal, que ponía en tela de juicio que la subrogación rompiera la regla de gasto presupuestario».

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El otro motivo que llevó al PSOE a rechazar el requerimiento de la Subdelegación se sustenta en un escrito que desde el organismo que dirige Juan Lillo se le remitió al grupo socialista el pasado mes de febrero en respuesta al envío de documentación por parte de éste para comunicar «supuestas irregularidades» en un decreto municipal que otorgaba productividades a personal laboral del Ayuntamiento.

En ese escrito la Subdelegación apuntaba que «no tiene capacidad para intervenir actos administrativos dictados por otra administración pública en ejercicio de sus competencias, ya que en base al principio de autonomía local no existen relaciones de tutela de la Administración del Estado sobre los entes locales, correspondiendo su control (...) a los tribunales de justicia».

Se trata de un documento «muy importante» para justificar la posición del PSOE ubetense, según su secretario de Organización, que cuestionó que la Subdelegación «diga en febrero que no es órgano que tutele los ayuntamientos y en cambio ahora sí pueda entrar a anular un acuerdo de pleno». «No usa el mismo baremo», concluyó Gámez. Así, el PSOE, por voz de Antonia Olivares, pidió la dimisión de Lillo. «Se han sobrepasado todos los límites posibles», dijo.

El PA se abstuvo

Por su parte el PA, que pidió que el tema se quedara sobre la mesa, recordó que en el pleno de marzo ya manifestó que era necesario enriquecer el expediente con sentencias e informes en defensa de los trabajadores de Emdesau. «Nuestra propuesta no fue aceptada y el PA se abstuvo en el acuerdo de subrogación, porque entendíamos que PSOE, IU e IPdeU estaban creando expectativas falsas a los trabajadores y no queríamos participar en ello», aseveró su portavoz, Paco Mendieta. Entonces el andalucista ya dijo que la subrogación iba a tener un recorrido muy corto, lo cual demuestra el informe de la Subdelegación, con lo que «el PP tiene este otro nuevo argumento, y de gran peso, contra los trabajadores».

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Según Mendieta, la defensa de los trabajadores será más complicada, ya que un organismo superior ha dictaminado que la subrogación es ilegal, lo que puede ser tenido en cuenta por el juez. De esta forma, dijo esperar que los empleados de Emdesau puedan volver pronto a sus puestos de trabajo y «les apoyamos en sus reivindicaciones».

IPdeU, a través de Luisa Leiva, consideró que se está haciendo un «uso partidista de la administración pública» al intervenir la Subdelegación del Gobierno contra «un acuerdo adoptado con todos los visos legales y de realidad». Y pidió a la administración que dirige Lillo que intervenga también «en otros incumplimientos del alcalde». Finalmente, habló de «abuso de poder y de autoridad» por parte del PP y destacó la «unidad de acción de la oposición».

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IU, a través de Diego de la Cruz Martínez, criticó la «total ausencia de democracia en el Ayuntamiento» y las intenciones del PP de «reventar el pleno, buscando que nos levantemos». Y recordó que está en juego el sustento de 29 familias.

CCOO

Sobre el pleno también se pronunció el secretario general de CCOO en Jaén, José Moral, quien no dudó en pedir la dimisión de Robles y Lillo, a quienes acusó de instrumentar que los trabajadores fueran dados de baja de oficio. «La Tesorería de la Seguridad Social echa la culpa a la Inspección de Trabajo y viceversa, cuando todo surgió de una reunión con Lillo», a quien acusó de ser «el brazo armado del PP» desde su puesto en la Subdelegación. «Estas cosas hay que resolverlas democráticamente», finalizó Moral, recordando lo aprobado por mayoría en pleno.

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