El día que Felipe VI visitó Úbeda
Fue el 15 de abril de 2002. Aún faltaban algo más de 12 años para que fuera proclamado Rey de España. Y cuando por la cabeza no se le pasaba la posibilidad de la abdicación de su padre ni podía imaginar los altibajos que sufriría la Casa Real, un joven Príncipe de Asturias paseaba su esbelto palmito por los cerros de Úbeda como parte del periplo que realizó por toda Andalucía integrado en los recorridos que le fueron planificados por todo el país al objeto de conocer 'in situ' la realidad de las distintas comunidades autónomas.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:35
La ciudad ubetense se volcó en la visita de Felipe de Borbón, echándose a la calle durante varias horas para poder verle unos segundos. A ... eso de las doce y media, con unos 20 minutos de retraso, llegaba en helicóptero al polideportivo San Miguel (hoy Complejo Deportivo 'Antonio Cruz').
Desde ese punto se trasladó hasta las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia, donde se interesó por las aulas de Formación Profesional de este centro, pionero en Andalucía, en el que según destacó IDEAL en aquel momento «se oferta una educación muy completa que va desde Infantil hasta la Escuela Universitaria de Magisterio, pasando por ciclos formativos de grado medio y superior». Don Felipe «estuvo acompañado por dos hijos de uno de los principales impulsores de este centro educativo, el fundador de Abengoa, Javier Benjumea». Y recorrió varias instalaciones, «como las dedicadas al aprendizaje de informática y las enseñanzas relacionadas con el campo de la salud, además de los talleres de chapa y electrónica, en todas las cuales habló con alumnos» que trabajaban en ese momento.
Vázquez de Molina
La comitiva se trasladó posteriormente a la monumental plaza Vázquez de Molina, el lugar más representativo de la ciudad que aún no había obtenido la declaración como Patrimonio de la Humanidad, algo que ocurriría un año después. Allí se agolpaban miles de personas. Entre aplausos y un gran alboroto, el hoy Rey Felipe VI fue recibido por el entonces alcalde, Marcelino Sánchez, y saludó a toda la corporación en presencia del presidente de la Junta de Andalucía de aquel momento, Manuel Chaves, y por el delegado del Gobierno en Andalucía en 2002, José Torres Hurtado.
En el Ayuntamiento subió hasta el Archivo Histórico donde le esperaban 25 representantes del tejido empresarial, cultural y social ubetense. En ese lugar, Felipe de Borbón firmó en el libro de oro de la ciudad y recibió diferentes obsequios, como un pergamino, aceite, una insignia de oro con el escudo de la ciudad y una colección de piezas de la alfarería típica de Úbeda.
Santa María en obras
Pocos minutos después abandonó el edificio consistorial para dirigirse a la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, que en ese momento llevaba cerrada al público 19 años y en cuya restauración estaba interviniendo la Junta de Andalucía desde hacía cerca de 10 años. El propio alcalde fue el encargado de explicar la historia de este templo.
Tras abandonar Santa María, el Príncipe Felipe cruzó toda la plaza Vázquez de Molina. Casi no tuvo oportunidad de contemplar la belleza de este emblemático lugar, símbolo del Renacimiento andaluz, ya que en todo momento, receptivo al calor que le estaban transmitiendo, quiso atender a la ciudadanía. Así, llegó hasta la Sacra Capilla de El Salvador, uno de los monumentos más representativos de Úbeda.
Taller Ocupacional
La siguiente parada fue el Antiguo Hospital de los Honrados Viejos del Salvador, que albergaba el Taller Ocupacional, centro de formación personas discapacitados destacado por su labor de recuperación de oficios, como el esparto. Quizá este fue uno de los momentos más entrañables del recorrido dada la sinceridad y espontaneidad de los alumnos.
Continuó la visita pasando al mirador de la plaza de Santa Lucía. Y en la recta final recaló en el palacio de Francisco de los Cobos, donde le esperaban los alumnos y el monitor del taller de cantería de la Escuela Taller (hoy inexistente), con una muestra de los trabajos que realizaban. En el interior del inmueble conoció las dependencias que, según se dijo aquel día, acogerían próximamente la sede de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (12 años después siguen sin uso y son titularidad de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli por orden judicial y no del Ayuntamiento).
Parador
La última parada del Príncipe Felipe fue en el Parador, donde compartió una comida con representantes del sector de la restauración artística, arquitectos y técnicos dedicados a la recuperación del patrimonio histórico de Andalucía. Ese fue el momento de hablar sobre la entonces candidatura de Úbeda y Baeza para ser Patrimonio de la Humanidad que, en este caso sí, acabó teniendo un final feliz en 2003.
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