La importancia de mimar al que viene de fuera
Bien asentadas las bases del turismo sobre piedras centenarias que presumen del título de Patrimonio de la Humanidad, ahora es preciso apostar por la calidad de los servicios, las comunicaciones, los nuevos productos como el oleoturismo y las actividades complementarias que alarguen la estancia del visitante, todo ello para garantizar un futuro prometedor a un sector de vital importancia para la comarca de La Loma que tiene su epicentro en Úbeda y Baeza. Son muchos los retos, pero también las ganas, las ideas y la ilusión.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:26
Así quedó de manifiesto en la Mesa por Jaén organizada por IDEAL para debatir sobre turismo en la zona de la provincia que más ha ... crecido en este ámbito en la última década, desde que la Unesco otorgó el preciado título a las dos ciudades renacentistas. Participaron la responsable de Turismo y Deporte de la Diputación, Antonia Olivares; los alcaldes de Úbeda y Baeza, José Robles y Leocadio Marín, respectivamente; el presidente de la Asociación Local de Comercio, Industria y Servicios (Alciser) de Úbeda; y el empresario turístico Andrea Pezzini.
Junto al Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, Úbeda y Baeza son el motor turístico de una provincia que tiene mucho que ofrecer como atractivo de interior. Pero una vez que se tiene el reclamo, el título de la excelencia, en ambos ayuntamientos tienen claro que es preciso dar un salto más. En este sentido, Robles abogó por propuestas paralelas que sirvan para alargar la estancia del turista, generando así mayor riqueza en hoteles, restaurante y demás servicios.
El alcalde ubetense habló, en concreto, de apostar por una programación cultural de calidad, como se está haciendo con la Muestra de Teatro de Otoño, y la creación de una oferta complementaria a base de rutas, como la que se ha preparado sobre San Juan de la Cruz, o de lugares de visita, como los centros de interpretación dedicados al aceite o a las murallas.
También opinó que se hace necesario llegar a potenciales turistas que viven en lugares lejanos, lo cual también influye para alargar sus días de permanencia. «Los empresarios han invertido, han apostado, y ahora necesitan aumentar su negocio», añadió.
Salto de calidad
Su homónimo baezano también subrayó la necesidad de dar un salto en la calidad, para que quien llega a esta tierra vea cubiertas sus expectativas: «el sector todavía, en algunos casos, tiene conciencia del cliente del pueblo y no del turista; hay que quitar manteles de papel y ponerlos de tela, limpiar las ciudades, cuidar los servicios», opinó a modo de ejemplo, porque «para el turismo de masas estamos bien pero, ¿y el turismo más exigente que busca otro tipo de servicios?».
Ambos alcaldes coincidieron en señalar lo importante que ha sido para sus ciudades entrar a formar parte del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, algo que se concretó el pasado 2014, lo que les ha abierto las puertas a numerosas iniciativas promocionales, formativas y de colaboración, y lo que es más importante, a tener un contacto directo con representantes de otros importantes municipios para intercambiar experiencias, proyectos y soluciones.
Lo que nos une
Desde Diputación, Antonia Olivares manifestó que hay que seguir invirtiendo en productos turísticos «que nos hagan singulares y nos diferencien», y opinó que, utilizando Úbeda y Baeza como locomotora, hay que trabajar a nivel comarcal y provincial «aprovechando las cosas que nos unen», poniendo como ejemplo la obra de Vandelvira o el oleoturismo.
«Hay cantera en la que trabajar», añadió la responsable de Turismo del ente provincial, quien subrayó que la tarea debe hacerse «teniendo bien engrasada la colaboración entre lo público y lo privado». Como ejemplo de ello puso a la Asociación para el Desarrollo Turístico de Úbeda y Baeza (Tubba), aunque actualmente se encuentra a la espera de novedades toda vez que la Junta no ha previsto fondos para su gerencia.
Su presidente, Bartolomé González, que también lo es de Alciser, dijo tener claro el camino que hay que seguir para consolidar el destino: «hay que conseguir que el turista reciba más de lo que esperaba». La calidad es el secreto y su extensión a todos los niveles, regulando diferentes aspectos si fuera necesario, «aportando cada cual su granito de arena, tanto desde lo público como desde lo privado». Sobre ello, enfatizó la importancia de la implantación del sistema de calidad SICTED, algo en lo que se ha venido apostando desde Tubba.
Abrir los edificios
Como retos de futuro, destacó que es preciso crear nuevos eventos, como se ha demostrado con las exitosas Fiestas del Medievo de Sabiote, y mejorar los que ya hay. Y no olvidó citar lo positivo que sería fomentar el binomio turismo-comercio. Otro reto es la apertura de los edificios monumentales, buscando la fórmula para ello, bien a través de voluntariado o de empleados que se pagarían con el cobro de una pequeña entrada.
Sobre ello, Leocadio Marín recordó la propuesta de creación del bono-ciudad y de adjudicarlo a una empresa para tenerlo todo abierto y visitable. Pero, tal y como recordó Antonia Olivares, desgraciadamente el Obispado se ha desmarcado del proyecto en el que se venía trabajando y los tres grandes templos de la provincia (las catedrales de Jaén y Baeza y la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda) «funcionan por su cuenta» en manos de Aldeasa, una firma foránea, cuando la propuesta era que, en lo que a gestión de visitas se refiere, estuvieran en manos de las empresas jiennenses del sector junto a otros edificios históricos.
Tras 21 años como empresario en Úbeda y Baeza, Andrea Pezzini, responsable de Artificis Servicios Turísticos, habló de la evolución positiva en estas dos décadas con más hoteles, restaurantes, empresas y turistas, pero opinó que ahora es preciso moderar precios o regular ciertos alojamientos. «Hay grupos o familias que, tras pasar el día visitando Úbeda y Baeza y otras localidades del entorno, se van a dormir a Linares porque se ahorran casi la mitad», aportó Leocadio Marín, aunque reconoció que ya se están moderando los precios.
El mérito del turista
«Seguimos siendo destinos sorprendentes» respondió Pezzini, aunque no hay que olvidar «el mérito del turista que hace un esfuerzo por llegar, tiene interés y viene buscándonos», porque luego se encuentra carencias de tráfico, aparcamiento y señalización. «Es preciso ponerlo fácil y no imposible», añadió. Y como persona que está en contacto directo con el turista al dirigir visitas guiadas, confesó que «es complicado levantar el ánimo de alguien que ha tardado mucho en encontrar su alojamiento».
A nivel turístico, aunque también empresarial, la principal carencia de la comarca de La Loma es la que tiene que ver con las vías de comunicación. Leocadio Marín remarcó que toda labor en positivo que se haga desde el sector podría caer en saco roto si no se apuesta por las infraestructuras. «Las comunicaciones son imprescindibles, llegar es un milagro, y a pesar de ello estamos creciendo», aportó, añadiendo que «hemos perdido la guerra del tren, y el resto de la provincia desconoce lo que ha significado el ferrocarril para esta comarca».
Carreteras
Bartolomé González también reivindicó la terminación de las dos autovías que atraviesan la comarca de La Loma, pero además la coordinación de los recursos y transportes que ya hay. «No se puede llegar en tren a Linares-Baeza y tener que esperar más de una hora para coger un autobús hacia Úbeda o Baeza», afirmó. Y sobre las carreteras, el responsable de Artificis subrayó la importancia de que sean adecuadas toda vez que, según le dice su experiencia, «nuestro mercado principal de turistas es el que está a tres horas de coche» a la redonda.
A la contra, y en positivo, los dos alcaldes mostraron su satisfacción por el crecimiento que está experimentando el turismo de congresos. No se trata de eventos multitudinarios, pero sí de tipo medio, que encuentran en Úbeda y Baeza un lugar ideal en el que los congresistas todo lo tienen a mano y pueden olvidarse del coche durante su estancia, algo que no encuentran en las grandes capitales.
Y sobre nuevos productos turísticos, en esta Mesa por Jaén quedó claro el impulso que debe darse al oleoturismo, toda vez que «para todo el mundo, Jaén es olivar y aceite». «Desde lo público ya se ha apostado y ahora le toca hacerlo al sector privado», comentó Andrea Pezzini. A lo que José Robles añadió la gran apuesta que se ha hecho en Úbeda con el Centro de Interpretación Olivar y Aceite, un espacio que está dando muy buen resultado, y eso que «está todavía en pañales» y aún tiene mucho que crecer y aportar.
Comercio e industria
Durante la charla salieron a colación otros sectores, como el industrial y el comercial, también claves para la comarca de La Loma. Aunque Leocadio Marín quiso ir más allá, territorialmente hablando, poniendo sobre la mesa la necesidad de tener una estrategia de futuro conjunta para el eje que forman Bailén, Linares y Úbeda y Baeza, «donde vive un tercio de la población de la provincia». Según dijo, el eje de Jaén, Martos y Alcalá está muy desarrollado y «es difícil competir», por lo que es preciso crear suelos industriales y comerciales. «Hay que hacer frentes comunes y dar pasos ahora para que sea una realidad de aquí a veinte años», finalizó.
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