OPINIÓN: Ganemos 'San Juanito'

Desde la transición democrática, varios proyectos significativos han marcado para bien o para mal el devenir de Úbeda. Y no siempre se obtuvo por parte de dirigentes, empresarios y ciudadanos el equilibrio de ambición y prudencia necesario para obtener los mejores resultados o preservar los intereses generales.

Nicolás Berlanga Martínez

Miércoles, 11 de mayo 2016, 15:04

Entre lo negativo habría que anotar el cierre de las Fundiciones de Fuentes y Palacín, último refugio industrial de importancia de la ciudad; el traslado ... de la Academia de Guardias de la Guardia Civil, donde primó cierta presunción sectaria; o la pasividad institucional ante la creación de la Universidad Internacional de Andalucía.

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En lo positivo registremos la recuperación de varios edificios históricos (encabezados por el Hospital de Santiago) para la vida administrativa y cultural; y sobre todo la declaración hermanada de Úbeda y Baeza como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

No sé si nos damos cuenta, pero otra oportunidad excepcional está llamando a nuestras puertas: la escultura rehabilitada del 'San Juanito' de Miguel Ángel.

La generosa cobertura mediática a escala nacional de su presentación en el Museo del Prado estos días nos da la medida del dinamismo que su próxima presencia en Úbeda puede imprimir a nuestra autoestima ciudadana, a nuestra reseca economía, a la vitrina de ciudad cultural del renacimiento de la que presumimos.

Antes de nada rompamos una lanza a favor de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, propietaria de la obra y artífice de su pausada y acertada reparación. Ellos encarnan esa mirada centenaria sobre un delicado patrimonio que no siempre responde con premura a las urgencias de lo político. Para esta rehabilitación, cerca de veinte años de trabajo, cinco legislaturas municipales... simplemente esas dos cifras nos instruyen sobre la envergadura de lo realizado. Las relaciones entre el Ayuntamiento de Úbeda y la Fundación se han mostrado en el pasado interesadamente como un intercambio entre contrincantes y no como un consorcio obligado entre amantes de la ciudad. Quiero y espero que el revulsivo de la recuperación bien hecha del 'San Juanito' de Miguel Ángel (del 'San Juanito de Úbeda' se puede leer en algunos titulares de prensa) y las expectativas que eso genera sane viejos rasguños y arraigue nuevas vías de diálogo.

Como tarea para nuestras autoridades municipales, tras las elecciones próximas, un amplio consenso bajo las premisas del interés general debería favorecer el tan esperado acuerdo para que ese prometedor proyecto universitario, museístico, hotelero del Palacio de los Cobos vea la luz tras sus múltiples vicisitudes.

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Me consta que la Fundación Medinaceli afrontaría con generosidad y altura de miras las discusiones sobre la resolución del contencioso, más aún si viene avalado por los representantes de una clara mayoría social.

Pero no es solo cuestión de dirigentes, también de la sociedad civil. Si algo hemos descubierto en estos dos años de trabajo en la iglesia de San Lorenzo es que numerosas personas solidarias, solas o a través de asociaciones, ubetenses o que quieren a nuestra ciudad, alzan la voz (ahora también a través de las redes sociales) cuando la pasividad amenaza al patrimonio o las querellas entre instituciones paralizan su uso cívico. Personalmente creo que el posible entendimiento entre el Ayuntamiento y la Fundación Medinaceli debiera situarse como una urgencia de solución para la nueva legislatura. Y la movilización ciudadana debe acompañarla para disipar cualquier atisbo de vacilación.

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No sé si se dan ustedes cuenta que la magnífica escultura del 'San Juanito' constituye antes que nada, antes incluso que su indudable belleza tranquila, la metáfora perfecta de nuestra historia contemporánea. Expresión única de arte renacentista que dormitó durante siglos como un elemento privilegiado del retablo de una capilla noble, concentró sobre su inocente destino las iras animales de quienes posiblemente unos meses antes presenciaban respetuosamente por los alrededores los pasos de la Semana Santa.

Varias décadas después, su rehabilitación paciente, realizada por minuciosos especialistas y técnicas modernas, estimula unas señas de identidad de civismo y respeto que todos deseamos para nuestra convivencia. La escultura recompuesta que además de lo original incorpora mármoles, yesos, resinas... no es exactamente la misma pero ahora es más nuestra. Reconoce mejor el peso de la historia que ahora contemplamos desde una posición de ciudadanos comprometidos. De la maltrecha figura despedazada en 14 fragmentos al recuperado 'San Juanito' se ha surcado la misma travesía que la de la ciudad que una vez destruyó santos, asaltó cárceles, represalió con ira, hasta llegar a ser Patrimonio de la Humanidad.

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Estoy seguro que la Fundación Medinaceli reconocerá esta nueva sensibilidad y le otorgará una presencia personalizada dentro del espacio disponible en El Salvador, donde pueda reconocerse el genio del artista universal y también el azaroso devenir de su estancia ubetense junto con nuestro orgullo redivivo por el patrimonio.

El 'San Juanito' de Miguel Ángel es un proyecto de ciudad, otra oportunidad providencial que aúna de manera equilibrada presente y porvenir. No podemos desaprovecharla.

Nicolás Berlanga Martínez es presidente de la Fundación Huerta de San Antonio

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