El juez ubetense Miguel Pasquau presentó su nueva novela sobre la «experiencia universal de mirar atrás»

El juez ubetense Miguel Pasquau presentó su nueva novela sobre la «experiencia universal de mirar atrás»
  • El magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) Miguel Pasquau, natural de Úbeda, presentó en la iglesia de San Lorenzo su nueva novela, 'Cuando siempre era verano', en la que aborda una «experiencia prácticamente universal como la de mirar atrás» y «encontrarse con quienes estaban antes, con lo que ha hecho de uno lo que es».

Pasquau, contento con estar ante sus paisanos y en un lugar recuperado para la cultura como San Lorenzo, explicó que la obra tiene su germen en 'Noches de San Lorenzo', obra que fue finalista del Premio Jaén de Novela aunque no llegó a editarse. «Se empieza a escribir, las obras están vivas y cuando hay ocasión de que se puedan publicar revisas, pones, quitas... surge una nueva versión», comentó sobre esta novela, que parte del momento en el que una mujer se acerca al profesor Juan Zaldaña en la noche de San Lorenzo y ambos acaban en un acantilado con una conversación que lo va llevando a los veranos de su infancia y adolescencia.

'Cuando siempre era verano', según su autor, es «una historia de historias cruzadas, grandes y pequeñas, de todo tipo» que suceden en un amplio espacio temporal que va «desde la guerra en Úbeda y una mujer que piensa en su novio que está en el frente y en su hermano muerto, hasta el verano de 1999».

Supone, además, un tributo a la generación anterior, que vivió las penalidades de una contienda, un «tiempo muy duro», y que «luego quiso dejar de sufrir y decidió intentar vivir con el lado positivo». «Por eso, el tono general de la novela es amable, pese a que hay un drama latente», comentó.

Pasquau añadió que esos personajes «empiezan a envejecer» como también el contexto, el franquismo en los años 60 y 70, que «se agrieta» para dejar entrever «la España de sus hijos, que también están en la obra y que están buscando su sitio».

Con todo, «quizás lo más importante» y lo que le gustaría que el lector hallara es «una experiencia prácticamente universal, que todo el mundo puede tener en algún momento, como es la de mirar atrás». «Encontrarnos con los que estaban allí cuando uno llegó y con todo lo que ha hecho ser lo que ahora eres; sentirse también eslabón de una cadena», apuntó.

Para el argumento de la novela, no se ha inspirado en su trabajo en el ámbito judicial, del que sí extrajo algunos elementos para su anterior libro 'Recuerda que yo no existo' (2014). En este sentido, incidió en que 'Cuando siempre era verano' se adentra «más en el fondo de la persona» y supone una interlocución incluso «más con otros que conmigo mismo», de manera que «da igual» la ocupación.

Mundos diferentes

Abundó, además, en que el judicial y el literario «son dos mundos muy diferentes» y «se colocan en lugares distintos del cerebro, del alma casi». «No tengo método y disciplina entendidos como sacar cada día un rato para escribir. Escribo más por época, cuando estoy fuera de mi labor habitual», precisó.

¿Y qué tiene el personaje principal de la personalidad y las vivencias de Miguel Pasquau?: «no tiene el contenido pero me gustaría pensar que tiene la mirada. Él vuelve atrás y se encuentra con otros que estaban allí cuando él era más joven. Entonces no trata de él, sino de los que estaban a su alrededor, de una generación épica, muy especial, que vivió una guerra y que fue envejeciendo a medida que yo entraba en las cosas».

'Cuando siempre era verano', publicada por Ediciones Miguel Sánchez, en «un libro extraordinariamente bien editado», se presentó en Úbeda en el transcurso de un acto que contó con la intervención de Nicolás Berlanga Martínez, presidente de la Fundación Huerta de San Antonio que lleva a cabo la restauración de San Lorenzo; Manuel Madrid Delgado, quien hizo una magnífica introducción de la obra; y Ubaldo Gutiérrez Martínez, quien mantuvo ante los presentes una distendida charla con el autor. Al respecto, Pasquau agradeció a la Fundación la «confianza» depositada en él por segunda vez, pues en este mismo lugar recuperado para la cultura, la memoria, la investigación y el disfrute ciudadano, ya presentó su anterior trabajo.

Magistrado

Miguel Pasquau Liaño (Úbeda, 1959) se licenció en Derecho por la Universidad de Granada, donde obtuvo el título de Doctor y el puesto de Profesor Titular de Derecho Civil. En la actualidad, tiene la condición de Catedrático de Derecho Civil. Desde 2001, es magistrado en la Sala Civil y Penal del TSJA, con sede en Granada.

Fue invitado como profesor de cursos de doctorado en la Universidad de París-II durante diez cursos académicos y ha publicado numerosos libros y artículos en materias jurídicas, así como artículos de prensa en diversos medios. También es autor del blog 'Es peligroso asomarse', en el que periódicamente alterna reflexiones sobre la actualidad y artículos literarios.

Es hijo del recordado Juan Pasquau Guerrero, «uno de los mejores articulistas de la España de los años 60 y 70», y de quien heredó «la afición por escribir», según cuenta. De esta manera, su «afición por escribir surgió pronto» y «por imitación», al ver a su padre pasar «las tardes en casa escribiendo artículos literarios y de pensamiento para la prensa nacional, regional y local». Juan Pasquau es, de hecho, una de sus referencias literarias, junto a autores como Borges y Cortázar.