Un Ayuntamiento de puertas abiertas, literalmente
La primera orden que dio la nueva alcaldesa al llegar a su despacho fue que se abrieran las puertas del Ayuntamiento, en concreto las de la fachada principal que da a la monumental plaza Vázquez de Molina que llevaban mucho tiempo cerradas (el acceso se hacía por detrás). Así estaba la cosa desde el famoso robo de las monedas de oro, incluso con el paso interrumpido desde el patio interior del edificio hacia las escaleras de acceso mediante unas celosías de madera.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 15:55
Pero Antonia Olivares no solo decidió abrir en horario de oficina cuando funciona el Ayuntamiento. También después (de siete de la mañana a ocho de ... la tarde) para que puedan seguir entrando al patio los turistas que visitan una ciudad que se queja de tener demasiado 'turismo de fachada'.
Se trata de un gesto muy simbólico toda vez que Antonia Olivares viene prometiendo desde la noche electoral una política «de puertas abiertas», de despachos disponibles para atender a los ciudadanos. Para poder llevar a cabo esta medida y llevar un control, la alcaldesa dijo que se dispone del conserje que había en el edificio, que hasta ahora «estaba dentro pero con las puertas cerradas».
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