Cierto malestar por aspectos organizativos de las tabernas en las Fiestas del Renacimiento
Aunque hubo buen ambiente traducido en recaudación, algunos de los colectivos que montaron las tabernas durante las pasadas Fiestas del Renacimiento mostraron cierto malestar por diferentes aspectos organizativos que les hicieron afrontar una serie de gastos que en otras ediciones no tuvieron. Y ello teniendo en cuenta que se trata de cofradías cuyos integrantes aportan su trabajo voluntariamente al objeto de obtener fondos para los proyectos que desarrollan durante todo el año, muchos de ellos de carácter social.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 12:59
Por un lado, debido a una acción de patrocinio y a la cesión de unas barras de madera, tuvieron que consumir una marca concreta de ... cerveza, con lo que se perdieron las ventajas que antes se obtenían al existir competencia y los barriles se pagaron más caros.
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Por otro lado, cada barra tuvo que aportar gratuitamente 250 tickets de consumiciones que el Ayuntamiento utilizó para premiar a diferentes colectivos que participaron en la programación, considerándose injusto que sean las tabernas quienes paguen estos incentivos que debería asumir el Consistorio.
Y además, este año no hubo vigilancia privada nocturna que antes costeaba el Ayuntamiento, lo que supuso un perjuicio para las cofradías participantes a la hora de dejar a alguien al cuidado durante toda la noche, salvo en un caso en el que la barra se encontraba ante una cochera propia donde todo se guardaba por las noches.
Como contraprestación, este año las tabernas no tuvieron que pagar al Consistorio la tasa habitual de 400 euros por montar aunque, haciendo cuentas, calcularon que los nuevos gastos duplicaron esta cifra. Así, en algunos casos consideraron que estas condiciones hay que revisarlas de cara a próximas ediciones toda vez que quienes montan barra ayudan a ambientar las Fiestas del Renacimiento.
Inspectores de trabajo
A todo ello hay que añadir la visita que recibieron de inspectores de trabajo en una de las primeras jornadas de las fiestas, bien entrada la noche, requiriendo la documentación sobre los voluntarios que estaban tras la barra y en la cocina, para confirmar que todos eran hermanos de la cofradía y que no estaban cobrando prestación alguna.
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Durante las Fiestas del Renacimiento las tabernas estuvieron gestionadas por las cofradías de la Caída, Jesús Nazareno, la Expiración y la Virgen de Guadalupe.
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