Diferencias silenciosas en las filas del consejo local de Izquierda Unida
División en el consejo local de Izquierda Unida. El desencuentro planea sobre el tándem comunista que en los últimos cuatro años han venido formando el ex-concejal Luis Fernández y Diego de la Cruz, que repite en la portavocía. La liberación de éste último aprobada en pleno hace un par de semanas ha motivado críticas, reproches y renuncias a nivel interno.
Javier Carro
Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:20
Las diferencias marcaron así el rumbo en la última asamblea celebrada por el consejo local de este grupo político en días pasados, que ha adelgazado ... sus filas con la dimisión de Luis Fernández y otros cuatro componentes de dicho órgano tras la postura adoptada por De la Cruz en la cita plenaria del ayuntamiento que aprobó la lista de liberaciones y retribuciones.
El flanco sublevado rechaza de manera tajante que el portavoz de Izquierda Unida, que venía de recibir en la anterior legislatura media liberación, pidiera en este caso en un principio la liberación completa e incluso que finalmente solicitase el 80% de la misma, es decir, dedicación parcial con 27.344 euros anuales. Todo ello a pesar de que estas cifras se ajustan a su programa electoral, donde se indica que ningún cargo público de IU cobraría más de 3 veces el salario mínimo interprofesional.
Ni los motivos de la dimisión ni la réplica correspondiente terminan de esclarecerse con oficialidad frente a la opinión pública, ya que ambas partes optan por guardar silencio aferrándose a la máxima de los estatutos, que promueve la discreción ante los medios de comunicación cuando surgen discrepancias internas. De este modo, Luis Fernández eludió la opción de arrojar declaraciones al efecto, y Diego de la Cruz mantuvo la misma sintonía, añadiendo, eso sí, que el consejo local sigue funcionando con normalidad.
Para el portavoz, la actitud adecuada en este caso pasa por «seguir siendo fieles cumplidores de lo que dijo la XIX asamblea de IU en la convocatoria por Andalucía: los asuntos de orden interno no debemos airearlos; son discrepancias que se resuelven hablando y que no van a tener mayor importancia de la que se les está dando». Por su parte, la coordinadora local del partido, Mercedes Ruano, dijo tener constancia «de que hay militantes de esta organización que están hablando fuera de los órganos correspondientes», refiriéndose de este modo, y una vez más, a la rigurosidad que marca la franja estatutaria.
Redes sociales
A pesar de la negativa a prestar declaraciones, el conflicto llegó a materializarse en las redes sociales, donde el intercambio de mensajes públicos alcanzó un primer conato de acusaciones personales. Si Fernández blandió un categórico «el que quiera aprovecharse de la política para tener buena pensión que se vaya a trabajar», De la Cruz respondió una hora más tarde con un meridiano «los Estatutos dicen que los trapos sucios se lavan en casa. Luis se agarra a ellos cuando le conviene».
Las circunstancias de Diego de la Cruz llevan consigo un aire de singularidad que promueve el debate, y es que en su caso no es posible compatibilizar el cargo de concejal con su trabajo en la misma administración, por lo que precisa de la liberación para recibir un sueldo mensual. El edil defiende la coherencia del aumento en la retribución argumentando que su carga de trabajo va a verse duplicada tras los resultados electorales, más allá de los beneficios que pueda percibir a efectos de cotización.
Por lo demás, en la próxima asamblea se decidirá el nuevo número de miembros y el reparto de responsabilidades.
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