La caminata 'En busca de las perseidas', fiel a su cita con el cielo

Un año más, y ya van tres, Gregorio Navarrete Alcalá, hermano de la cofradía del Borriquillo, volvió a ser fiel a su cita con las estrellas. La III caminata 'En busca de las perseidas' fue de nuevo el pasado fin de semana la encargada de abrir el rumbo hacia uno de los grandes espectáculos que ofrece el cielo en torno a la noche del 12 de agosto.

Javier Carro

Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:19

La idea no era otra que la de buscar en plena madrugada un lugar apartado de la abundancia lumínica, ponerse cómodo, mirar hacia el cielo ... y disfrutar del espectáculo gratuito que brinda cada año el paso del cometa Swift-Tuttle. Un esplendor de estrellas fugaces popularmente conocido como lluvia de perseidas o lágrimas de San Lorenzo.

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Orígenes

Esta caminata hacia la aldea de Santa Eulalia nació hace tres años, cuando la inquietud movió a Gregorio Navarrete a ponerse en contacto con miembros de la Asociación Astronómica Quarks de Úbeda a fin de conocer de primera mano todo lo relativo a este acontecimiento del cielo y así poder compartirlo con amigos. Las indicaciones obtenidas han venido siendo las pautas a seguir a lo largo de estas tres ediciones de peregrinaje nocturno. De esta forma, entre otras cosas, el organizador tiene claro que la dirección tomada para la caminata es la idónea si uno pretende observar perfectamente el cuadrante del cielo donde se produce la lluvia de estrellas. Y que además, la mejor franja horaria para poder observar el fenómeno es la más cercana al amanecer, sobre las cinco de la mañana más o menos. Dos máximas que, junto al trabajo de organización y coordinación que realiza Gregorio Navarrete, hacen posible que esta iniciativa siga brillando.

Aunque en un principio la idea de Gregorio era conseguir la compañía de los expertos de la Asociación Astronómica en esta travesía bajo las perseidas, el plantel de eventos y actividades que éstos llevan a cabo durante estas fechas imposibilita que ello pueda materializarse. Pero esto no parece ser un inconveniente, pues el empeño termina logrando que cada vez sean más los participantes que se suman a esta cita. "El primer año nos juntamos 15 amigos, y quedaron tan impresionados que nos propusimos repetir al año siguiente, duplicando el número de implicados. Aunque lo conseguimos, cometí el error de fechar el evento cuando había luna llena, por lo que con tanta luz en el cielo apenas pudimos ver alguna que otra estrella fugaz", declara Gregorio. En esta tercera edición, a pesar del impedimento que ofrecieron las nubes, reduciendo así la visibilidad de este aguacero de estrellas, alrededor de una treintena de personas volvió a sumarse a la caminata.

Un recorrido de cuento

El punto de partida tuvo lugar en Úbeda en la madrugada del pasado viernes, y el recorrido mantuvo su curso al calor de la noche hasta llegar a la pedanía de Santa Eulalia. Un trayecto de cuento, y no sólo por la maravilla que ofrece una situación de estas características en buena compañía, sino también por las historias que ofreció el popular narrador Nono Granero, por lo que la jugarreta meteorológica fue mucho más llevadera. Hubo cuentos tradicionales y populares, unos de miedo y otros relacionados con la temática de las estrellas, consiguiendo así que a los implicados se les olvidase por un momento la imposibilidad de ver las lágrimas de San Lorenzo, dejando la temática de este evento en algo meramente anecdótico.

Tras varios kilómetros de recorrido acumulados en las piernas, los participantes repusieron fuerzas con un desayuno al llegar el alba, que corrió a cargo de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y la banda de cornetas y tambores María Santísima del Amor. "Al terminar la caminata, y ya en Úbeda, tuve la oportunidad de hablar con gente a la que le hubiese gustado asistir, por lo que creo que para los próximos años habrá un incremento en los participantes y, aunque el motivo es disfrutar de la lluvia de estrellas, no descarto añadir alternativas por si volviéramos a toparnos con imprevistos", detalla Gregorio.

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La lluvia de meteoros que se produce suele tener su máxima actividad entre el 12 y 13 de agosto, aunque el fenómeno es apreciable en menor intensidad desde la segunda mitad de julio hasta finales de agosto. "Prometer un cielo estrellado, prometer la luna, prometer las perseidas es algo que se escapa a la voluntad de cualquier ser humano. Tuvimos todos los pronósticos en contra, pero preparamos un recorrido que compensó en parte la falta de espectáculo celeste", declara el organizador, que ya cuenta los días para el año que viene afrontar la cuarta edición con más ganas.

El fenómeno

Las llamadas estrellas fugaces son pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol. Cuando un cometa se acerca a las regiones interiores del Sistema Solar, su núcleo, formado por hielo y rocas, se sublima debido a la acción de la radiación solar y genera las características colas de polvo y gas.

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En este año se esperan picos de actividad los días 12 y 13 de agosto, siendo la noche del 12 al 13 de agosto la más indicada para su observación, aunque también es probable que pueda haber un estallido de actividad el día 12 en torno a las 21:00 horas. En esta ocasión las condiciones serán excelentes, ya que habrá Luna nueva el día 14 de agosto, por lo que el cielo estará sin luna gran parte de la noche y su brillo no perjudicará a la observación.

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