Amplia participación en el Veranillo de San Nicolás y su campamento

Un año más, y ya van quince, se desarrolla en la localidad el Veranillo de San Nicolás, una actividad de ocio y tiempo libre para niños y jóvenes que pone en marcha la Cofradía y Hermandad de Nazarenos de Nuestra Madre y Señora de las Lágrimas y San Nicolás de Bari que volvió a incluir recientemente unos días de campamento para todos los participantes, donde lo pasaron en grande y estrecharon lazos de amistad.

Alberto Román Vílchez

Miércoles, 11 de mayo 2016, 12:42

El formato planteado funciona y se puede comprobar en el creciente número de beneficiarios que, durante los meses de julio y agosto, se reúnen tres ... días a la semana para disfrutar de una amplia variedad de propuestas. La sede se encuentra en la iglesia de San Nicolás (de ahí su nombre) que colabora estrechamente con la iniciativa y se llena de vida y alegría, este año gracias a la implicación de su párroco, Alfonso Garzón Vera. Aunque para algunos juegos concretos que precisan de mayor espacio se utilizan diferentes lugares público de la ciudad, como el Parque Norte.

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Las actividades se dirigen a niños y jóvenes de entre 4 y 15 años de edad, procedentes de todos los puntos del municipios, que quieren pasar un rato agradable y hacer amigos. Y dentro de la programación, junto a los juegos y talleres, existen iniciativas especiales, como fue el caso de un viaje a la sierra para pasar un día de convivencia y poder disfrutar del baño en el conocido como 'Charco de la Pringue'. En este apartado queda por celebrarse otra de las propuestas más esperadas por los niños y que a petición de ellos se volverá a realizar. Se trata de la fiesta de la espuma, una divertida jornada donde se refrescan, juegan y bailan.

Campamento

Aunque, sin duda, la actividad estrella del Veranillo de San Nicolás es el campamento de Nuestra Señora de las Lágrimas, que celebró en días pasados su undécima edición en la localidad almeriense de Aguadulce, como es habitual, contando con casi un centenar de participantes. Este año, como novedad, la salida se realizó desde la parroquia con una oración a modo de saludo a la Virgen que da nombre al campamento.

Fueron cinco intensos días jalonados con multitud de actividades que ofrecieron diversión a los asistentes. Hubo días temáticos, dinámicas de grupo, noche del terror, gymkanas, talleres, juegos, multitud de propuestas en la piscina y, como no, baño en la playa. También se realizaron salidas al paseo marítimo y un fuego de campamento a la orilla del mar.

Resultaron unos días inolvidables en los que los monitores volvieron a ir dispuestos a enseñar y a entregar todo su cariño, aunque todos coincidieron en señalar que nada de eso fue comparable a lo que recibieron por parte de los niños.

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Los monitores suelen ser hermanos de la cofradía aunque, no obstante, el Veranillo de San Nicolás y su campamento están pensados para que cualquier persona con ganas de trabajar y pasarlo bien junto a los chavales pueda aportar su granito de arena. «Lo normal es que muchos niños participantes, conforme van siendo mayores, recojan el testigo y las riendas de lo que un día fueron actividades para ellos, y son ahora quienes las organizan para los más pequeños que, como ellos, vienen con mucha ilusión para pasárselo genial», explican desde la hermandad.

Clausura

El Veranillo de San Nicolás terminarán a finales de agosto con la ya tradicional fiesta de clausura en la que participantes, familiares y monitores pasarán un rato de convivencia. Previamente se celebrará una eucaristía de acción de gracias en la parroquia de San Nicolás de Bari, con una pequeña ofrenda florar a Nuestra Señora de las Lágrimas.

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