Sabina estuvo por aquí
El pasado año no pudo ser porque se encontraba de gira por tierras latinoamericanas. Pero esta vez Sabina sí estuvo por aquí. El cantautor ubetense visitó ayer su ciudad natal para corresponder a los sabineros del colectivo Peor para el Sol que por segundo año desarrollan unas jornadas dedicadas a su extensa obra y a su delgada figura. Una iniciativa que el artista apoya desde el principio, sobre todo porque incluye un concurso para jóvenes autores e intérpretes de canciones, en el que personalmente aporta el premio en metálico de los dos ganadores y, lo que más ilusión les hace a éstos, la posibilidad de grabar una maqueta en su estudio privado de Madrid.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 15:30
Así, las Jornadas 'Sabina por aquí' hicieron ayer honor a su nombre y contaron con la presencia del autor, quien participó en un acto poético ... junto a su buen amigo Benjamín Prado, que se desarrolló en una abarrotada iglesia de San Lorenzo, espacio recuperado para la cultura por la Fundación Huerta de San Antonio y para el que se destinarán los beneficios de todas las actividades programadas.
La expectación era mucha. Incluso se habilitó una pantalla en la cercana Casa de las Torres para que pudieran seguir el acto quienes no consiguieron entrada para acceder al templo. Y Sabina se sintió como en casa, recitando junto a Prado poemas de uno y de otro y hablando de poesía, de canciones, de amigos, de sus recuerdos en Úbeda... Una gozada para sus seguidores y paisanos.
Fue recibido con una versión especial de un tema suyo ('Y sin embargo') interpretada por sorpresa por los miembros de la Agrupación Coral Ubetense, que el autor aplaudió agradecido. Y para dar la bienvenida también intervinieron Nicolás Berlanga, de la Fundación Huerta de San Antonio, y Natalia Expósito, de Peor para el Sol, ésta última con un original discurso en el que imaginó el futuro de estas jornadas.
En cuanto Sabina pudo tomar la palabra se mostró encantado de estar en Úbeda y se declaró «devoto feligrés de la iglesia de San Lorenzo», dispuesto a enviarle un mail al Papa Francisco para decirle que «en Úbeda vuelven a llenarse las iglesias». Bromas aparte, ensalzó el proyecto de rehabilitación y cultura en torno al templo, «una absoluta maravilla», así como las actividades organizadas por Peor para el Sol, contento de que se le utilice como «una percha para colgar de ahí otros nombres más importantes que yo que intentaremos que vengan cada año». Con ello anunció que trabajará al objeto de comprometer a más amigos suyos para que participen en nuevas ediciones de estas jornadas.
«Quién me ha visto y quién me ve»
No obstante, como dijo previamente a los medios, todas estas atenciones le abruman un poco. Como el hecho de ver frases suyas colgadas en fachadas del casco histórico: «me parece una idea muy bonita, aunque me da un poquito de vergüenza estar engalanando los balcones de mi pueblo. Quién me ha visto y quién me ve. Espero mejorar mis ripios el año que viene para que sean mejores».
«Para mí, que soy bastante pudoroso y que no me gustan las letras mayúsculas, estas jornadas significan volver a tener contacto con mi pueblo dos generaciones posteriores a la mía y servir de pretexto para que una ciudad que debe ser un templo de cultura tenga una semana cultural que cada año intentaremos que sea menos Sabina y más cultura», añadió.
Reconoció que las relaciones con la localidad no siempre fueron así de cordiales, por lo que anunció que aprovechará el momento actual. «Muchos años no encontré, ni con las autoridades municipales ni con otra gente, un modo de participar desde mi terreno en la vida cultural de Úbeda. Parece que ahora se me abre un cauce para hacerlo y tengo que aprovecharlo todo lo que pueda», manifestó.
En su opinión, no ha sido tanto por dejadez suya, aunque confesó que algún miedo le tiene a su infancia y a «todas esas tormentas de la memoria». «Yo no soy como casi todos los cantantes y poetas que dicen que la memoria de la infancia es el paraíso para un escritor. No es mi caso porque mi infancia y mi adolescencia transcurrieron en los últimos años del franquismo y Úbeda era tan siniestra como todas las ciudades de provincia bajo la dictadura. Yo tenía muchas ganas de salir, de correr, de ser libre, y lo hice en cuanto pude. Pero luego también entran muchas ganas de volver a ese territorio», aseguró.
Cuestión de 'selfies'
Con ello dijo que le encantaría caminar por la ciudad sin llamar la atención, como un vecino más: «es lo que más me gustaría, colaboren ustedes». ¿Quizá sea una cuestión de costumbre, de verlo más por aquí? «Sí, y de 'selfies'», contestó quien, en Úbeda y en cualquier sitio, tiene complicado salir tranquilamente a tomar algo o simplemente a pasear y cuya fantasía fuera del escenario es «ser el hombre invisible».
«De hecho, más de una vez he venido con amigos a las dos de la mañana a dar un paseo por Santa María y luego me he ido y no me ha visto nadie», contó, a la vez que dijo que llegó a interesarse por la que fue su casa familiar, desde hace tiempo en venta: «una vez, hace cuatro años o así, llamé y pregunté por ella. Pero creo que me pidieron un millón de euros». ¿Se identificó como Joaquín Sabina? «Sí», respondió riendo. Sin duda, ahí estuvo el error.
En Úbeda no tiene casa (de momento) aunque sí un bar temático dedicado a él y a su obra (Calle Melancolía, en el Real). «Que te dediquen un bar es lo mejor que te puede pasar. Espero pasar a tomarme una cerveza, que no creo que me la cobren», bromeó, ante lo que el dueño del establecimiento, presente en la rueda de prensa, decidió seguir con la broma: «es que está la cosa muy mala, Joaquín».
'Palabras para Toñi'
Ejerciendo de ubetense ilustre, Sabina también se reunió ayer durante una hora con la nueva alcaldesa, Toni Olivares. «Me la han presentado y me ha parecido una señora perfectamente tratable, muy, muy animosa, y dispuesta a colaborar para tratar que estas jornadas vayan creciendo con los años, y eso me ha parecido bien», aseguró. Posteriormente, hablando de temas para componer canciones, incluso añadió riendo que «si se porta bien voy a escribir 'Palabras para Toñi'».
Sobre su próximo disco, poco pudo adelantar, ni siquiera una fecha aproximada de publicación: «eso quisiera saber yo». Aunque confirmó que una de las nuevas canciones trata sobre cómo se conocieron sus padres. Sí anunció que el cantautor Pedro Guerra está coordinando un trabajo en el que varios artistas cantarán sus sonetos musicados. Quién sabe, quizá alguno de los dos discos, o ambos, cuando vean la luz, acabe sonando en una próxima edición de las Jornadas 'Sabina por aquí'.
Premio y firmas
Tras los poemas, las anécdotas, los recuerdos, las vivencias y los aplausos, el ubetense recibió un premio especial, realizado en hierro por Forja Santa María de la familia Tiznajo basado en el emblema de las jornadas (un autorretrato del propio Sabina). Y a su compañero Benjamín Prado se le entregó un bombín realizado en cerámica por Alfarería Tito. Finalmente, incluso dedicó un buen rato a firmar discos y libros a sus paisanos y a quienes ayer también pusieron rumbo a Úbeda para conocerle.
Otras actividades
Previamente, dentro de las segundas Jornadas 'Sabina por aquí', el sábado tuvo lugar un concierto acústico de los dos ganadores de la edición pasada del concurso de versiones sabineras, el alcalaíno Rafa Álvarez y el uruguayo Martín Rosito, que hace unos meses grabaron en el estudio privado de Joaquín Sabina la maqueta de la que se hicieron acreedores, asistidos por el prestigioso técnico de sonido Juan González. Así, el primero presentó su trabajo 'Sobre el Ruido' y el segundo 'Despegando el Barro', grabado junto a su hermano Adrián con el que forma el dúo Rosito.
Para hoy
Respecto a hoy lunes, a las ocho de la tarde, se desarrollará también en San Lorenzo el segundo certamen de cantautores, donde cada uno de los cinco finalistas deberá ofrecer en directo dos versiones y un tema propio. Estarán Rafael Doorish, desde Urdampilleta (Argentina); el dúo Esparatrapo, conformado por los hermanos Roy y Marian Emperador, desde Zaragoza; Hernán Filippini, que reside en Mallorca pero es argentino; Ondina Maldonado, desde Madrid; y Jairo Varela desde Lugo. Y cerrarán la noche Pancho Varona, Antonio García de Diego y Mara Barros, músicos y corista de Sabina, quienes han querido participar altruistamente en la velada.
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