Pena para uno de la 'saga del tocomocho' que estafó a un anciano en Úbeda

Antonio C.L., de 36 años, insistió ante el tribunal que él ni siquiera andaba por la provincia de Jaén el 31 de julio de 2013, cuando le hicieron en Úbeda un 'tocomocho' de 5.000 euros a un anciano de 77 años. El anciano, sin embargo, se lo dijo bien claro a la magistrada que debe dictar sentencia ahora: «Es él, sin duda alguna. Tenía más pelo, pero es él». La fiscal presente en la sala le insistió para que confirmase si estaba seguro de la identificación. Y el anciano, que ya va por los 79 largos, no lo dudó. «Es él con menos pelo». El caso quedó visto para sentencia. Le piden dos años y medio de cárcel. Antonio ya sabe lo que es estar en esa situación, pues en los últimos seis meses ha sido condenado otras dos veces por estafas similares. Es su vida. La vida de uno de los miembros de lo que la Policía consideró en 2014 «una de las familias de timadores más activas de toda España». Son cuatro generaciones de 'artistas' con reseñas policiales en la casa. Los 'reyes del tocomocho'.

Juan Esteban Poveda

Miércoles, 11 de mayo 2016, 15:06

A las nueve y media de la mañana del 31 de julio de 2013 un anciano paseaba por la Avenida Cristóbal Cantero de Úbeda. Le ... abordó una persona que no ha podido ser identificada, que enseñó unos cupones y le preguntó dónde estaba la ONCE en la localidad. Cuando en anciano le estaba dando las indicaciones entró en acción el otro timador. Según el Fiscal y la víctima, Antonio C.L., que se interesó por el caso. Él les dijo que no hacía falta ir a la ONCE para saber si los cupones tenían premio. Sacó el móvil e hizo como que hablaba con otra persona, que le confirmó que los boletos tenían premio.

Publicidad

El portador de los cupones se hizo pasar por analfabeto y pidió ayuda para cobrarlos a cambio de 10.000 euros. Los tres acordaron ir juntos a cobrar. Hicieron una primera parada en un banco. Se bajó la persona identificada como Antonio C.L. y volvió con un fajo. La siguiente parada fue en el banco del anciano. Sacó 5.000 euros. Los dos le dieron su dinero al analfabeto. Cuando iban a arrancar, el analfabeto dijo que tenía hambre. Le pidieron al anciano que bajase a por unos bocadillos. La siguiente vez que volvió a ver a Antonio, aseguró, fue esta semana, sentado en el banquillo de acusados de un juzgado Penal.

Pero Antonio insistió en que él no estaba en Úbeda. La fiscal le exhibió una diligencia de la Policía Nacional en la que le constan «siete detenciones, todas ellas por estafa, siendo el mismo modus operandi: tocomocho, estampita, acentos gallegos y excusa del bocadillo».

Reseñas y condenas

Las tres últimas reseñas que tenía a su nombre el día del tocomocho de Úbeda eran de 15 de enero, 24 de enero y 23 de julio de 2013. Él respondió que se trataba de errores que habían sido aclarados y que esos casos habían sido archivados, y que no recordaba haber sido condenado. Pero la fiscal ilustró entonces al tribunal exhibiendo sentencias de 6 y 27 de julio de este año dictadas en distintas provincias que lo condenan por estafas cometidas en marzo de 2012 y enero de 2013. Ahora espera una nueva sentencia, y tiene más causas pendientes.

La suerte de la familia de Antonio comenzó a torcerse el 25 de abril de 2014 en el Gran Eje de Jaén. Ese día Pedro y Genara, tíos de Antonio, dieron supuestamente un palo de 11.000 euros -efectivo y joyas- a una anciana a la que embaucaron literalmente con unos papelitos. Pedro C.D. (Navalmoral de la Mata, Cáceres, 1954) era el 25 de abril pasado un hombre de 1,75 «con bigote y pelo corto y canoso». Aparentaba unos 60 años a los ojos de la anciana estafada en Jaén. En septiembre de ese año, cuando lo arrestaron, tenía gafas, y media melena castaña y lacia.

Publicidad

Hijo de Ramón y Consuelo, ambos con antecedentes, tiene seis hermanos también con ficha policial. Sus cuatro hijos también han sido reseñados por las fuerzas de seguridad. Como sus yernos y nueras. Alguno de sus sobrinos-nietos también tiene antecedentes policiales. Genara es su esposa. Cuatro generaciones en el negocio de los timos callejeros. Un negocio que sigue boyante pese a la crisis. Solo en el primer semestre de 2014 la Policía tenía constancia en toda España de 375 casos de tocomocho y 169 de la estampita. Las víctimas, mayores de 65 años en su mayoría.

El escondite de la familia

La familia tenía su base de operaciones, su escondite secreto, en Talayuela (Cáceres). Allí residían de forma habitual. Aunque a efectos legales (notificaciones, requerimientos...) consta que están domiciliados en Santa Olalla (Toledo), donde lógicamente nunca lograban localizarlos. Viven a todo tren. Se estima que la familia recaudó 100.000 euros en su gira de 2014 por toda España. Cuando la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de Jaén sigue su pista por el tocomocho del Gran Eje llega hasta Talayuela, arresta a Pedro y Genara e identifica a once miembros de la familia. Sus fotos actualizadas circulan por comisarías de toda España. Y los juzgados ya tienen donde notificarles los procedimientos.

Publicidad

Se descubre entonces también su tapadera, una caravana de feriantes con la que viajan por toda España sin levantar sospechas y sin dejar rastro en hoteles. Solo necesitan aparcarla en cualquier lugar discreto, ir al centro de la ciudad y elegir una persona mayor. Y comienza el espectáculo de los papelitos y los cupones. Así hasta ahora, cuando están llegando los juicios y las penas para los 'reyes del tocomocho'.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €

Publicidad