La venta de tapas creció un 34% en la plaza Primero de Mayo
Tanto la Asociación Local de Comercio, Industria y Servicios (Alciser) como el Ayuntamiento consideraron que la Feria de la Tapa funcionó bien en su regreso al casco histórico, concretamente a la plaza Primero de Mayo, y que las medidas adoptadas para evitar molestias y suciedad surtieron efecto. Reconociendo que todo es mejorable, aunque en la mayoría de los aspectos también entra en juego el comportamiento ciudadano, ambas partes se mostraron satisfechas con el resultado y seguras de que éste es el lugar para celebrar el evento.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 14:36
En su balance, el presidente del colectivo empresarial, Bartolomé González, y el concejal de Comercio, José Luis Madueño, destacaron que los horarios de apertura y, ... sobre todo, de cierre, se cumplieron escrupulosamente, incluso en alguna ocasión echando la persiana antes de lo previsto. También subrayaron que la música estuvo controlada y se apagaba antes al objeto de provocar que el público se fuera marchando poco a poco, todo ello para garantizar el descanso a los vecinos de la zona.
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Respecto a la limpieza, los organizadores aseguraron que fue constante, con tres turnos específicos de operarios y un servicio de apoyo, así como con recogida y barrido mecánico por la noche porque los vecinos pidieron que no se hiciera por la mañana temprano debido al ruido que provoca. Y sobre la vigilancia, consideraron que funcionó bien para evitar incidentes y actos incívicos en los alrededores. En ello también influyó el vallado de jardines y algunas calles.
Por otro lado, y pese a que se amplió su número, en momentos puntuales de mayor afluencia faltaron aseos, por lo que ya se piensa en disponer algunos más de cara a nuevas ediciones. Y aunque hubo quejas de vecinos, se entiende que todo se puede ir limando poco a poco. No obstante, para ello también es imprescindible la concienciación ciudadana al objeto de acabar con los comportamientos de «grupos minoritarios».
En cuanto al evento en sí, Bartolomé González dijo que la Feria de la Tapa resultó todo un éxito y que ambientó durante cuatro jornadas la zona monumental, beneficiando a todos los establecimientos de la zona «sin excepción» y «generando una economía paralela». El negocio también fue muy bueno para los siete establecimientos participantes. No en vano, la venta de tapas creció un 34% respecto al pasado año en el recinto ferial, llegando a servirse un total de 37.834. En relación a 2013, cuando el evento se instalaba al final de la avenida de la Constitución, el crecimiento fue de un 17%.
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