Dos días de feria dedicados especialmente a los mayores
¿Quién dijo que la feria no es para la gente mayor? Aunque el bullicio propio de estos días empieza a perder interés conforme se van cumpliendo años, las fiestas patronales reservan algunos momentos para quienes tienen más edad. Y no sólo se trata de esos ratos que tienen que ver con acompañar a los nietos a las actuaciones infantiles o a las atracciones, sino también los relacionados con el disfrute en las casetas. Los mediodías entre semana o las primeras horas de la tarde son ideales para ello. Y posteriormente las actuaciones en la Caseta Municipal, bien de orquestas que animan a los presentes a bailar o bien de diferentes cantantes o humoristas.
Alberto Román Vílchez
Miércoles, 11 de mayo 2016, 13:22
Pero si esto no convence o sabe a poco, el Ayuntamiento reserva dos jornadas a los mayores, a los que dedica una comida y su ... posterior fiesta en la Caseta de la Música del recinto ferial. Desde hace unos años se divide en dos mediodías para no masificar y así ganar en comodidad de los asistentes. Ayer miércoles tuvo lugar la mitad de esta cita y hoy jueves se desarrollará la otra mitad, contando cada turno con algo más de 370 comensales. En total, alrededor de 750 personas, casi un centenar más que el pasado año.
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Entre estos invitados de excepción hubo ayer un buen número de vecinos de las pedanías de Santa Eulalia, El Donadío y Solana de Torralba, a quienes se les facilitó el transporte en autobús, haciéndoles de esta forma partícipes de la feria. Todos se acomodaron en largas mesas en las que se les sirvió un completo menú al que les invitó el Consistorio. Hubo aperitivos y entrantes variados, paella como plato principal y postre, todo ello regado con bebidas. Estos mismos platos se repetirán hoy, al igual que la amenización, que corrió a cargo del trío Cristal, interpretando un variado repertorio de canciones de siempre.
Como ya es tradicional en esta cita, el Ayuntamiento ha preparado un sencillo homenaje para aquellas parejas que celebran sus bodas de oro a lo largo de 2015. Este año sólo hay una, que irá hoy a comer y que recibirá un pequeño obsequio para felicitarla por sus cincuenta años de matrimonio.
A bailar
Ayer, la comida transcurrió con total normalidad. El ambiente fue distendido y de camaradería entre los mayores asistentes. Aunque la cosa realmente se animó en la sobremesa, el momento que la gran mayoría estaba esperando: el inicio del baile. Bastó que la música subiera en ritmo y en volumen para que los comensales empezaran a abandonar sus sillas para darle movimiento al cuerpo y facilitar así la digestión.
Fue entonces cuando comenzó la octava edición del Concurso de Pasodoble Español para Personas Mayores organizado por el área de Servicios Sociales y la Escuela Municipal de Danza 'Conchita Álamos'. Algunos de los participantes rozaban la filigrana. Otros se defendían y demostraban que lo mejor es bailar bien agarrado. Y varios, simplemente, hacían lo que podían. Pero lo importante es que todos lo pasaron divinamente, independientemente de los premios entregados a las parejas que fueron quedando finalistas, algo que volverá a vivirse hoy.
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Y después, la música siguió, y el baile también, ya con ritmos más ligeros que invitaban a una forma de danzar con más espacio de por medio, aunque algunos prefirieron continuar siguiendo al pie de la letra aquella estrofa que decía eso de «bailar de lejos no es bailar, es como estar bailando sólo». Y es que, como todo el mundo sabe, «bailar pegados es bailar...».
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