Un grupo de ubetenses inicia el rescate de la fuente de La Alameda
Han comenzado por llevar a cabo una serie de labores de limpieza que igualmente complementan con la recogida de firmas en internet
Javier Carro
Reverbera todavĆa en el escenario local la gesta ciudadana en favor del templo de San Lorenzo. AhĆ estaban el activismo, la reivindicación, la gente en la plaza, el mosaico de perfiles. Claudicó la impertinencia fatal de aquellos mandatarios chichinabescos de la administración afanados en el escamoteo de la memoria. La iniciativa partĆa, cómo no, de las mismas redes sociales a las que hoy recurre un grupo en ciernes denominado Movimiento Ubetense, cuyo deseo preventivo, entre otros, se perfila claro en estos dĆas: salvar la malograda fuente de La Alameda.
No es ningún misterio, la fuente de La Alameda, situada en el camino de la ermita de Madre de Dios del Campo, lleva años en peligro, en manos de un fantasma repugnante: el abandono, esa cosa que atrapa con su propia parsimonia y que cansa como la infinita languidez.
El deterioro avanza conforme vuela el calendario, sin unas mĆnimas labores de mantenimiento: el agua emana del suelo, se acumulan piedras, algas, basura y barro en su interior, los caƱos estĆ”n atascados y el entorno, cuyos Ć”rboles parecen cuerpos desmembrados, sufre igualmente del mismo latigazo de apatĆa que ha convertido el sitio en un ocio anochecido. Tanto su estado como el olvido en el que estĆ” sumida esta fuente salen a relucir cuando la tertulia versa sobre asignaturas pendientes en materia de conservación. Y los ciudadanos se han dado cuenta, hasta el punto de organizarse.
Movimiento Ubetense es en principio un grupo de Facebook que nace con cierta vocación reivindicativa y que persigue, entre otras cosas, hacer de Ćbeda un espacio mejor, mĆ”s justo.
Duro trabajo
Bajo esta mĆ”xima, en torno a una decena de sus integrantes se dieron cita en la maƱana de ayer con el propósito de limpiar la fuente de La Alameda, cansados, asĆ lo cuentan, del pasotismo que hasta la fecha los distintos lĆderes municipales le han ido profesando en los Ćŗltimos aƱos a este emblemĆ”tico abrevadero y su entorno.
Aproximadamente cuatro horas duró la intervención. En principio la idea perseguida era finalizar con esta tarea en una sola maƱana, pero el estado en que se encontraba la fuente era peor del esperado, por lo que desde este movimiento anuncian que estas medidas de rescate se prolongarĆ”n durante un par de jornadas mĆ”s. El nivel de escombro superó las previsiones, alcanzando Ć©ste cotas de hasta un metro de altura compuesto en su mayorĆa por cieno, cristales, lodo, piedras, alambres y todo tipo de basura.
Desde esta colectividad local informan que uno de los inconvenientes con los que se toparon durante el proceso de limpieza fue la carencia de maquinaria pertinente para este tipo de casos, asĆ que toda esta primera lĆnea de adecentamiento se realizó exclusivamente de manera manual, con picos, palas, etcĆ©tera, a pesar de las dificultades que ello entraƱa.
Recogida de firmas
Ante tales circunstancias, esta iniciativa popular ha decidido pasar de las palabras a los hechos y solicitar de forma complementaria una solución para este problema. AsĆ, ademĆ”s de haber comenzado con estas labores de limpieza, y aprovechando el tirón de las redes sociales, han lanzado una campaƱa de recogida de firmas (ya suman casi 500 rĆŗbricas) con la que pretenden hacer ver que los ciudadanos de Ćbeda no estĆ”n dispuestos a quedarse quietos esperando el dĆa en que todo sea ya demasiado tarde.
La recogida de firmas se estƔ haciendo de forma telemƔtica, a travƩs de una plataforma en internet que permite llevar a cabo campaƱas de este tipo. AdemƔs, en el grupo de Facebook Movimiento Ubetense se informa y debate sobre todo esto. De momento, la iniciativa persiste.
Estos ubetenses solicitan la activación de los mecanismos necesarios para garantizar el futuro de la fuente de La Alameda. Dicen haber creado esta petición para que se tomen las medidas necesarias a fin de incluir la fuente y su paraje en la lista de lugares de interés de nuestra ciudad. Creen que es posible y no excesivamente costoso arreglar el camino que sube hasta ella desde la calle Valencia, asà como adecentar, arreglar la fuente y habilitar un espacio de mesas y sillas para disfrutar de la zona en clave de merendero.
SegĆŗn indican, detrĆ”s de estas primeras actuaciones habita una protesta frente a la actitud pasiva de todos los equipos de gobierno que han omitido esta exigencia a lo largo del tiempo, y aƱaden que este movimiento proviene del descontento generado ante la desigualdad que sufren algunas zonas y habitantes de Ćbeda, por lo que seguiremos comprometidos con el cuidado de la ciudad, sus pedanĆas y las personas con mĆ”s necesidades.
Y es que lo trĆ”gico del asunto ensancha su bruma porque todavĆa se adivinan aquellos dĆas de felicidad sumativa vividos hace dĆ©cadas en este lugar, cuando ir a por agua a la fuente era tambiĆ©n un modo de evasión, de convivencia, de alarde sentimental.
Apunte histórico
Aunque no se conoce documentación sobre la fuente de La Alameda, posiblemente la primera referencia que se hace de ella estĆ© situada en el aƱo 1750, fecha en que los regidores de la ciudad de Ćbeda concedieron una licencia para ciertas obras realizadas por el minero Rodrigo PompiĆ©s.
De igual modo, se tiene constancia de que en el espacio en el que estĆ” ubicada existĆan minados de agua desde finales del siglo XV, que es cuando se levanta la ermita primigenia de Madre de Dios del Campo. Se trata de una fuente cuya conformación actual pudiera provenir del siglo XIX y cuyo caudal fue aumentado por medio de una remodelación llevada a cabo tambiĆ©n en esta Ć©poca.