Israel Fernández y Diego del Morao en Úbeda. / ROMÁN

Pasado, presente y futuro se unieron en el recital de Israel Fernández

La bailaora ubetense Sali Martino presentó su nuevo espectáculo 'Al Niyat'

ALBERTO ROMÁN Úbeda

El Festival Flamencos y Mestizos vivió el sábado uno de sus grandes momentos en el Teatro Ideal Cinema con la actuación de Israel Fernández, un artista que se encierra en dos mundos, el antiguo y el contemporáneo, lo que hace que su cante sea una evolución natural del flamenco. Consigue rejuvenecer el cante de siempre para dotarlo de elementos nuevos y hacerlo llegar a la afición actual. No en vano, se ha empapado del arte de cantaores antiguos como La Niña de los Peines o el Carbonilla, pero también del flamenco fusión de Camarón o Morente.

Un público deseoso de verle en directo abarrotó el patio de butacas y fue testigo de un recital que será difícil de olvidar. Destacó la presencia de gente de todas las edades, entre ella mucha juventud, a la que el protagonista de la noche le dedicó el último de sus cantes. Tuvo que salir a saludar en varias ocasiones, pues la ovación fue grande. Y después, a las puertas del teatro, se montó una buena fiesta de palmas a compás y alguna que otra 'pataíta'. Todo el mundo salía pletórico.

Israel Fernández presentó su último trabajo discográfico 'Amor', compuesto conjuntamente con Diego del Morao, considerado uno de los guitarristas más reconocidos del momento, tanto a nivel nacional como internacional, quien también le acompañó en esta comparecencia en Úbeda. Así, en directo dejó patente una manera muy personal de hacer flamenco, sustentado sobre pilares más arraigados, creando formas que trasladan a épocas pasadas. Por algo está considerado como una de las mejores voces actuales del flamenco, siendo elogiado por reconocidos cantantes internacionales.

Baile

Un día más tarde, el domingo, el quinto Festival Flamencos y Mestizos reservó un hueco al baile con la ubetense Sali Martino, que abarrotó el auditorio del Hospital de Santiago para presentar 'Al Niyat', un espectáculo que no solo une música, canto y baile, sino que también combina técnica y sentimiento. Debe su nombre al de una estrella y significa 'la que une'. Es el resultado de todos sus años de experiencia, conocimiento, trabajo y esfuerzo, pero, sobre todo, es el fruto de esa conexión entre personas que se relacionan entre sí gracias a la danza y a través de Sali.

La bailaora llenó el escenario con solo pisarlo y derrochó técnica, inspiración e intuición, tanto en los momentos más pausados como en los temperamentales. No estuvo sola sobre las tablas y se acompañó de Paco Orcera 'Chorobo' a la guitarra y Belén Vega y Antonio Mena al cante. Sus respectivos talentos se unieron y dieron el sentido literal a este 'Al Niyat'.

Próxima cita

La siguiente cita tendrá lugar el jueves 5 de mayo y volverá a estar dedicada al baile con otra artista local, Amparo Navarro. En la iglesia de San Lorenzo, a las nueve de la noche, estrenará 'Vacun-Arte', que tiene mucho de liberación tras los duros tiempos de pandemia.

La ubetense Sali Martino. / ROMÁN