Un paseo primaveral por los jardines del flamenco

Renaud García-Fons y Dorantes./JAVIER CARÓ
Renaud García-Fons y Dorantes. / JAVIER CARÓ

Dorantes y Renaud García-Fons fusionarán hoy en Úbeda los sonidos de piano y contrabajo dentro del Festival Flamencos y Mestizos

ALBERTO ROMÁNÚbeda

Un 'Paseo a dos' por los jardines del flamenco, esos espacios que pese a estar acotados entre los muros de una casa se encuentran al aire libre, donde las flores brotan a compás de soleares, fandangos, tarantas o tangos, aunque lo que suena en este caso no es una guitarra y una voz, sino un piano y un contrabajo. Recién inaugurada la primavera, eso es lo que proponen David Peña Dorantes y Renaud García-Fons para esta noche en Úbeda (a las nueve en el auditorio del Hospital de Santiago) dentro de la segunda edición del Festival Flamencos y Mestizos.

Los dos virtuosos músicos recrearán en directo el universo que dejaron grabado en su disco conjunto 'Paseo a dos', que es considerado como una auténtica joya por flamencos y no tan flamencos. Porque consiguen generar ese lenguaje universal solo articulable a través de la música, capaz de llegar hasta el alma porque sale del alma.

En las horas previas al recital ambos instrumentistas mostraron a IDEAL su emoción por volver a subir juntos a un escenario y, además, en un lugar como Úbeda. Dorantes conoce bien la ciudad tras haberla visitado en varias ocasiones. Y García-Fons, con residencia en Francia aunque enamorado de Andalucía, tiene muchas ganas de conocerla.

Este encuentro, entre ellos y con el público, se materializará a través del flamenco, aunque los dos músicos beben de otras fuentes. Pero es el flamenco lo que les unió. «El público podrá disfrutar de dos amigos que hicieron un disco en el que hay mucho de verdad, de comunicación, de diálogo a través de la música, de ilusión y de admiración mutua», explicó Dorantes, adelantando que en el repertorio seleccionado recorrerán palos como soleá, fandango, taranta, rondeña e incluso otros de ida y vuelta como el garrotín.

Influenciados por el jazz, dejarán algunos momentos a la improvisación, la cual tiene un enfoque diferente en el flamenco, aunque ambos géneros comparten los modos «a la hora de construir en el momento». «Cada concierto es diferente, pues tratamos de hacer cosas nuevas, sorprendernos y sorprender», añadió Renaud.

Cierto es que sus instrumentos no pertenecen a la tradición flamenca y son más jazzísticos, pero, como aseguró el pianista, «el instrumento es lo de menos, lo que importan son los instrumentistas». Dorantes es uno de los responsables de la consideración del piano para los conciertos y los circuitos flamencos. Y García-Fons, con una inusual quinta cuerda aguda en su contrabajo, logra tocar el bajo pero también acercarse al cante, pues al ser frotada con el arco suena «como una voz, añadiendo emoción».

Entre David Peña Dorantes y Renaud García-Fons primero hubo admiración profesional, luego colaboración y enriquecimiento musical y finalmente amistad, todo ello conseguido «de un manera muy natural». Conocedor de su obra y sabiéndose conocido, el primero invitó al segundo a participar en el espectáculo que presentó hace unos años en el festival Etnosur de Alcalá la Real. Solo tuvieron que tocar juntos para fraguar esta relación.

«Siempre fui un enamorado de su música y cuando actuamos aporta corazón, verdad, musicalidad, genialidad, colorido de sentimientos… es un genio, no hay otro como él», afirmó Dorantes sobre su compañero. A lo que García-Fons respondió: «me enamoré de su música en unos segundos, es un genio, una inspiración, y es un placer compartir escenario con él; la nuestra es una relación profunda de músico a músico, de alma a alma, en la que se generan momentos únicos». Esta noche lo demostrarán en Úbeda cuando, con solo mirarse, consigan emocionar y emocionarse gracias a la magia de la música. Lo que ha unido el flamenco, que no lo separe el hombre.

Mestizaje

Tanto Dorantes como Renaud García-Fons apuestan por el mestizaje, por la fusión del flamenco. «Etiquetar cualquier cosa limita, porque nos hace juzgar. Las etiquetas endurecen y hay que ser flexible», afirmó con rotundidad el primero, seguro de que «el mestizaje enriquece». Y lo dijo con conocimiento de causa pues él mismo se define como mestizo o, más concretamente, «medio gitano». Respecto al segundo, que mamó el flamenco desde niño gracias a sus padres, de origen español, no dudó en considerar que el género «siempre se ha estado abriendo a otras músicas».

Diana Navarro, mañana

También este fin de semana, dentro de Flamencos y Mestizos, mañana sobre el mismo escenario del centro cultural, a las nueve de la noche, se servirá otro de los platos fuertes del festival, a cargo de Diana Navarro, una de las voces más importantes y originales de nuestro país.