Recta final del concierto de Pedro Pastor en San Lorenzo. / ROMÁN

Pedro Pastor puso a bailar al público de las Jornadas 'Sabina por aquí'

El músico presentó en San Lorenzo sus canciones, con ritmos de ida y vuelta que beben de diferentes estilos

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Pedro Pastor pasó en la noche del viernes por las Jornadas 'Sabina por aquí' para impregnar los centenarios muros de la iglesia de San Lorenzo de su buen rollo, sus ritmos calentitos y esos sonidos de ida y vuelta que últimamente tanto le caracterizan. Porque lo mismo suena con herencias de parientes cercanos como El Kanka, Javier Ruibal, Pedro Guerra o Luis Pastor (estos dos últimos con consanguinidad), que deja fluir reminiscencias de parientes lejanos, como Juan Luis Guerra, pero con acento y andar de barrio madrileño. El combinado es excelente. En directo mucho más, porque servido recién exprimido no pierde las vitaminas.

El hecho es que lo que comenzó como un recital al uso de canciones que dicen cosas, como tantos otros vividos en San Lorenzo, acabó convertido en una gran fiesta en la que el público no pudo evitar dejarse llevar. Los ritmos pidieron baile, los cuerpos hicieron caso y las sillas acabaron sobrando frente a este joven y comprometido militante de una nueva generación de cantautores, que llegó acompañado de una banda dispuesta a tocar cualquier instrumento que fuera necesario. Una velada para recordar.

Temas como 'El baile' (que arranca con un suave e implacable «sé que me vas a doler y no me importa»), 'Verde selva', 'Viva la libertad', 'Vueltas' o 'Desnudémonos', dejaron claro cuál es el camino que ha decidido recorrer. Y otros momentos, como el de 'Los olvidados' o el guiño que hizo a su padre, Luis Pastor, interpretando 'Mariposa de noviembre', recordaron de dónde viene.

Como agradecimiento por esta gran actuación, el colectivo Peor para el Sol, organizador de las jornadas, le entregó al artista su 'Joaquinote', trofeo realizado por Forja Tiznajo que reproduce la delgada figura de Joaquín Sabina.

Con apenas 27 años y cuatro discos a sus espaldas, Pedro Pastor suma más de doce años sobre las tablas, con más de quinientos conciertos en más de diecisiete países, entre ellos Colombia, México, Cuba, Argentina y Costa Rica, junto a otros de Europa. 'Vueltas' es su último trabajo, un disco que evidencia un salto en la calidad de la composición musical. Lejos de multinacionales y grandes sellos, desarrolla y dirige su proyecto, consolidándose como una de las voces más jóvenes y representativas de la canción de autor en castellano a ambos lados del océano.

En el concierto del viernes hubo dos nombres propios más. Por un lado el del cantautor dominicano Álex Ferreira, que anda formando nido y familia por estos cerros y que compartió un tema propio ('Un cariñito') con Pedro Pastor, a invitación de este. Y por otro lado el del uruguayo Martín Rosito, ganador del premio del jurado de la primera edición del concurso de cantautores 'Sabina por aquí', quien pasó por la ciudad y abrió el recital interpretando algunos de sus temas. Noche completita, sin duda.

Pedro Pastor y su invitado Álex Ferreira. / ROMÁN