Los Caballeros Veinticuatro ante la hornacina reparada.

Recuperada la hornacina de San Roque existente en la calle Gallo

Ha sido reparada gracias a la intervención llevada a cabo por los Caballeros Veinticuatro

ALBERTO ROMÁN Úbeda

La hornacina de San Roque situada en la calle Gallo ha sido recuperada «para el pueblo» gracias a la intervención de los Caballeros Veinticuatro, colectivo de ubetenses comprometidos con el patrimonio que decidió actuar en este pequeño altar situado en el número 6 de la citada vía, una casa que está deshabitada.

Hace unos meses hicieron una primera inspección para limpiar la hornacina de piedras y cristales y retirar la puerta para su restauración, adosándole una malla metálica al objeto de evitar que los desaprensivos destrocen lo que hay el interior. Al mismo tiempo, se avanzó en la reposición de la imagen del santo con una litografía plasmada en una superficie metálica, para que aguante los embates del tiempo y las envestidas de los vándalos. Sobre todo estas últimas, causantes del deterioro de la mayoría de estos lugares de fe popular. En este caso, el cristal de la puerta y el cuadro con la estampa de San Roque fueron destrozados a pedradas hace unos años.

En días pasados, los Caballeros Veinticuatro finalizaron su intervención pintando el interior y exterior, instalando la restaurada puerta con protección, reponiendo el cuadro con su advocación y colocando una sencilla ornamentación floral. Y posteriormente invitaron al Ayuntamiento para que su concejal de Mantenimiento ordenara a los operarios municipales que volvieran a dar la luz eléctrica que siempre tuvo esta hornacina de estilo neomudéjar, algo que se hizo poco después.

De esta forma, ya luce totalmente recuperada. Los Caballeros Veinticuatro dijeron desconocer la fecha en que se construyó este pequeño altar, y aunque su hechura es relativamente moderna, consideraron que es posible que se hiciera en recuerdo de la ermita que antiguamente había en este lugar con el nombre de San Gil. «Los vecinos de cierta edad recuerdan que, en los años de posguerra, en la pequeña capilla había una escultura con la imagen del santo, la cual fue retirada en su día por un guardia municipal, posiblemente para evitar que la destrozaran, y en su lugar colocaron una estampa que fue la que destruyeron últimamente», explicaron.

La misma memoria colectiva recuerda que, en los años 40 y 50 del pasado siglo, anualmente los ubetenses participaban en una simpática y popular verbena que los vecinos celebraban el 16 de agosto en honor a San Roque, en la parte alta de la calle que desemboca en la plaza Gallego Díaz.

Temas

Úbeda