Concierto de Reincidentes. / ROMÁN

Reincidentes protagonizó el primer concierto celebrado en Úbeda en las condiciones que arrebató la pandemia

Para abrir boca y Los Cerros Sound Festival se contó con Gato Ventura y Deltó!, su tributo a Extremoduro

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Los Cerros Sound Festival volvió tras un año de ausencia y, en su sexta edición, brindó el pasado sábado una noche de rock en la que actuó el veterano grupo Reincidentes, todo un referente a nivel nacional, junto a Deltó! (tributo a Extremoduro) y Gato Ventura (la banda que hay detrás del tributo). Fue además el primer concierto que se celebró en la ciudad en las condiciones que arrebató la pandemia, es decir, con el público de pie (aunque con mascarilla) y sin restricciones de aforo, salvo las marcadas por el recinto.

Había ganas de un buen concierto de rock y, sobre todo, de dar una patada a las sillas (en el sentido figurado, porque afortunadamente no había). Y eso se notó en el buen ambiente registrado en la carpa de la plaza de toros. Daba gusto ver a la peña saltando y bailando, a su bola, como toda la vida. Y fue curioso reencontrarse con ciertas caras, las de los 'rocanroleros' de siempre, por fin de fiesta y recordando viejos tiempos. Hubo quienes se llevaron una alegría al toparse con antiguos colegas y, más aún, al comprobar que seguían vivos y coleando.

Bromas aparte, la cita fue redonda. Bajo la lona, Gato Ventura caldeó poco a poco el ambiente de una fría y lluviosa noche recordando lo mejor del repertorio de Extremoduro. Se trata de un proyecto de tributo paralelo que el grupo cordobés denomina Deltó! y que nace de su respeto y admiración a todo lo que supuso la banda de Robe Iniesta. Algo que el público recibió en las mismas condiciones de respeto y admiración, sabiendo que será muy difícil volver a escuchar esos temazos en directo ejecutados por sus intérpretes originales. Pese a que el creciente mundillo de los tributos tiene mucho que discutir, lo que es indiscutible es que hay una generalidad que opina aquello de «a falta de original buenas son copias».

No obstante, Gato Ventura no vino con las manos vacías y se trajo también algunas de sus canciones propias, con las que intenta abrirse camino en el complicado sector musical. En directo el grupo suena compacto, cada cual destacando en su instrumento pero aportando a los demás. Y su líder se deja la piel y sabe de escenarios. De casta le viene al gato (es hijo de Paco Ventura, de Medina Azahara, uno de los mejores guitarristas que ha dado el rock nacional).

Y con la gente venida arriba, le tocó el turno a Reincidentes, que no se paseaba por estos cerros desde el 10 de febrero de 2001, cuando protagonizó un concierto brutal en el pabellón polideportivo. Veinte años después revalidó el éxito, y además con mejor acústica que bajo aquel horrible techo de lata. La banda sevillana recorrió su trayectoria de casi cuatro décadas a través de temas que sus seguidores han convertido en auténticos himnos, pues suelen estar muy vinculados a asuntos de calado social.

El público cantó títulos míticos como 'Grana y oro', 'Vicio', 'Terrorismo', 'Aprendiendo a luchar' o '… Andalucía entera', y saltó y bailó todo lo demás casi hasta la extenuación en este reencuentro con Fernando Madina y su banda, que siguen en plena forma y en plena vigencia. Y después, pues tocó refugiarse de la lluvia en alguno de los pocos garitos que en Úbeda siguen dando a la música la importancia que merece.

Viaje al pasado

Un día antes, el viernes, la misma carpa de la plaza de toros acogió la fiesta 'We love 80's, 90's y 00's'. Un espectáculo con el grupo Zeppelin Band, un DJ y dos animadores, que hicieron disfrutar a los asistentes. Además, dos euros del importe de cada entrada sirvieron para ayudar a las familias damnificadas por el volcán de La Palma.

Actuación de Gato Ventura. / ROMÁN