Presentación del resultado.

Restauración de un crucificado del siglo XVII que alberga el Museo San Juan de la Cruz

Los trabajos han sido realizados gracias a un convenio firmado con la Fundación Caja Rural de Jaén

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Un crucificado del siglo XVII, perteneciente al Museo de San Juan de la Cruz de Úbeda, ha sido restaurado gracias al convenio de colaboración rubricado en su día entre la comunidad ubetense de Carmelitas Descalzos y la Fundación Caja Rural de Jaén, que se ha encargado de la financiación de los trabajos. Se trata de una imagen de pequeño formato pero de gran valor artístico, que ha sido tratada por el restaurador Antonio Custodio López, quien ha intervenido tanto en su estructura como en su policromía para devolverle su esplendor y garantizar una buena conservación futura.

La obra es una versión barroca del Cristo de los Cuatro Clavos que se encuentra en el altar mayor de la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda y fue donada en 1957 al convento, situándose desde entonces en la parte más alta del retablo que existe en el oratorio. Su principal problema era la fijación de la policromía, aunque ha necesitado también el encolado de los brazos y una limpieza general.

En primer lugar se realizó una limpieza superficial del polvo con brocha y aspirador. Fue necesaria la fijación completa de toda la policromía mediante la aplicación de cola animal, utilizando un empapelado intermedio tipo japonés. Asegurado ese estrato, se evaluó la posibilidad de eliminar los diferentes repintes que presentaba, siendo tan solo posible la eliminación de barnices y de determinados repintes alterados que restaban unidad al conjunto.

La consolidación del soporte contempló el reencolado de las piezas de los brazos y la cruz, así como el sellado de las grietas con láminas de madera y alcohol polivinílico (APV). Los últimos tratamientos se centraron en el nivelado de las pérdidas de policromía con estuco y su posterior reintegración cromática. Y todo el conjunto fue protegido con barniz de retoque. La talla ha recuperado así su esplendor original y se incorporará a la exposición permanente del Museo de San Juan de la Cruz de Úbeda.

Este mismo convenio entre la comunidad de Carmelitas Descalzos y la Fundación Caja Rural de Jaén contempla igualmente la restauración de otro crucificado, del siglo XVIII, cuya factura parece responder a artistas del círculo de José de Mora y cuya ubicación es el coro del oratorio del convento ubetense, donde estuvo la celda desde la que San Juan de la Cruz se fue a cantar maitines al cielo.