Vista de la exposición. / ISABEL CABELLO

Dos semanas más para disfrutar de 'Entretela', de Isabel Cabello

La exposición se encuentra en la sala Pintor Elbo del Hospital de Santiago hasta el 22 de enero

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Dado el éxito obtenido y la repercusión, con más de tres mil visitas recibidas, la exposición que protagoniza Isabel Cabello en la sala Pintor Elbo del centro cultural Hospital de Santiago estará montada durante un par de semanas más. De esta forma, se podrá visitar hasta el próximo 22 de enero (de martes a sábados, de once de la mañana a dos de la tarde y de cinco y media de la tarde a nueve de la noche).

'Entretela' es el título de la muestra que reúne el proyecto más introspectivo y personal de la artista, quien, entre la vorágine de diseños de packaging, imagen corporativa y otros encargos en los que suele andar sumida junto al resto del equipo del estudio Cabello x Mure, ha logrado sacar tiempo para dar rienda suelta a su creatividad, pero empezando por buscar dentro para luego sacar al exterior. El resultado tiene mucha tela.

Más de 25 piezas componen esta colección en la que ha estado trabajando durante los últimos dos años. «'Entretela' es un recorrido hacia el interior de las emociones más profundas, una reflexión sobre la vida, la memoria y los recuerdos que me han configurado como persona», asegura la propia creadora, quien consigue sugerentes formas, texturas y volúmenes gracias a los tejidos que utiliza sobre los bastidores que usa como base y a otros materiales textiles que va adosando como quien extiende pintura sobre el lienzo en blanco para lograr plasmar lo que le dictan el corazón y la mente en un momento de inspiración.

Despliega así su propia memoria, cosiéndola, trenzándola o anudándola, como para que no se escape. Y también la va tensando y destensando, como ocurre con los recuerdos, que no siempre se conservan de la misma manera, pues algunos permanecen lisos y suaves y otros regresan al presente rugosos, arrugados y deformados. Todo depende de cómo se guardan, al igual que sucede con los juegos de sábanas limpias que reposan en los cajones de un armario.

Con todo ello, Isabel Cabello evoca personas y lugares, porque la tela tiene el don de absorber los recuerdos que, como los olores, afloran con solo sentirla y olerla, a veces con solo mirarla. En sus creaciones utiliza también otros elementos, algunos originales de los años cincuenta del siglo pasado, como retales de encajes, piezas de ganchillo, bordados, prendas completas transformadas, que son igualmente retazos de su vida en los que quedó una huella escondida entre las fibras. Usa igualmente algunos colores, que conectan esta colección con su pasión por la pintura.