Juan Pizarro Navarrete en la parte más alta del Ayuntamiento de Úbeda. / ROMÁN

Úbeda despide a Juan Pizarro, el alcalde que sabía ponerse a la altura de quien tenía delante

Llegó a la política con la vida resuelta e hizo de ella una extensión de su forma de ser

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Jugó con la ventaja ganada a pulso de quien llega a la política con la vida resuelta y eso le hizo estar por encima de compañeros y rivales. Quizá también por ello pudo mantenerse firme cuando algunos de los compañeros acabaron convertidos en rivales. Y a la inversa, logró que algunos de los rivales terminaran siendo sus amigos. Porque siempre estuvo abierto al diálogo. Le encantaba hablar, escuchar y ser escuchado. Y tenía una gran virtud de la que deberían aprender muchos de los que se dedican a lo público: sabía ponerse exactamente a la misma altura de quien tenía delante, tanto si tocaba crecerse como rebajarse. Quien suscribe estas líneas fue testigo de ello en muchas ocasiones. Eso le hizo ganarse el respeto y el cariño generalizado de los ciudadanos. Y no había más que verle pasear por las calles para comprobarlo.

Esta madrugada ha fallecido Juan Pizarro Navarrete, quien fuera alcalde de Úbeda durante dos mandatos (de 1995 a 1999 y de 2003 a 2007). Un buen hombre, comprometido con la ciudad y con sus ideales, que hizo de la política una extensión de su forma de ser. Tenía 77 años. Uno de esos reveses que da la vida, con nombre extraño pero con aspecto de cáncer, le dejó sin fuerzas para luchar por reponerse. Estaba agotado, según me contaba unos días antes Juani, su mujer. Así que casi no pudo ni intentarlo. Y eso que tenía mucho a lo que aferrarse. Aunque, conociéndolo, estoy seguro que lo que llevaba peor era no poder salir y seguir con sus rutinas, con sus paseos, con su pararse a charlar en cualquier esquina, libre, callejero y sociable como era.

No recuerdo quién dijo que los periodistas dejaron de ser libres cuando empezaron a ser amigos de los políticos. Una buena afirmación. Pero es que la cosa cambia mucho si se traslada al ámbito local. Y además, con Pizarro era difícil mantener las distancias. Más aún si alguien ponía una caña o un vino de por medio. También eran otros tiempos, en los que existía un respeto profesional que no influía en el afecto personal. Hoy es difícil de entender, pero ocurría. Nunca Juan levantó el teléfono o las cejas para pedirme explicaciones, y conste que, cumpliendo con mi trabajo, escribí y publiqué muchas cosas que no fueron de su agrado. Tampoco se las guardó (ni me las guardó). Simplemente había respeto, mutuo en este caso, hacia el lugar en el que cada cual tenía que estar. Quizá porque, al fin y al cabo, sabíamos que estábamos todos en un mismo barco llamado Úbeda, cada uno con su función necesaria.

Hoy todo eso ha cambiado demasiado. El mundo de la política y el de la información. También a nivel local. No es este el lugar para valorar si es mejor o peor. Solo puedo decir que es diferente. Aunque a mí me gustaba más lo otro. «Yo siempre he intentado llevarme bien con todo el mundo, y cuando no lo he conseguido creo que no ha sido por mi culpa», me decía Juan una vez que hablamos de esto y de tantas otras cosas, como siempre hacíamos cada 10 de agosto en ese rinconcito de Úbeda que hay en la playa de La Barrosa, hasta donde procuraba desplazarse anualmente desde su querido Barbate para visitar a quienes estábamos en el campamento y celebrábamos el cumpleaños del recordado Antonio Gutiérrez 'el Viejo'.

Así que hoy es un día triste. Porque toca despedir al alcalde, al ubetense de adopción, al médico… pero también al amigo. Que se va dejando más de lo que recibió, pues siempre estuvo por la labor de aportar. Una pena, porque de gente dispuesta a ello andamos escasos en este mundo. Vaya un abrazo sincero para su familia y sus seres queridos.

Trayectoria profesional y política

Juan Pizarro Navarrete nació en Salvaleón (Badajoz) en octubre de 1945. Estudió Bachillerato en Salesianos de Mérida y preuniversitario en Madrid, para después cursar estudios de Medicina y Cirugía en la Universidad Complutense de Madrid, en la Universidad de Salamanca y en la Universidad de Granada, donde se licencia, obteniendo la especialidad en Cirugía Ortopédica y Traumatología con la que obtuvo la plaza en el hospital de Úbeda. Allí fue después jefe clínico de Traumatología y Ortopedia.

A nivel político, se afilió a Alianza Popular en el año 1982, siendo candidato en las listas del PP al Congreso de los Diputados en 1986 y 1989, año en el que resultó elegido diputado nacional por la provincia de Jaén hasta 1993. Entre 1995 y 1999 y entre 2003 y 2007 fue alcalde de Úbeda (y portavoz del PP en la oposición en los dos mandatos posteriores), siendo diputado provincial y portavoz en la Diputación de Jaén desde 1995 a 2000, año en el que fue elegido diputado autonómico por Jaén en el Parlamento de Andalucía, ejerciendo allí de portavoz de Sanidad del PP hasta 2004.

Resultó reelegido diputado andaluz por Jaén en las elecciones de 2004 y 2008, ejerciendo de vicepresidente de la Comisión de Gobernación en ese periodo y como vicepresidente de la Comisión de Infraestructuras, Obras Públicas y Organización del Territorio de 2004 a 2012. Fue secretario regional de la acción electoral y programas de la junta directiva del PP de Andalucía, vicepresidente del PP de Jaén y secretario de organización, y presidente del PP de Úbeda desde 1984 a 2009. Se jubiló en 2012 y se centró enteramente en su familia.

En el año 2015 pronunció el pregón de la Feria de San Miguel de Úbeda. Fue propuesto por el PA, una muestra más de la buena relación que mantuvo con los compañeros de corporación, pese a ser de signos políticos distintos. Y en 2018, con motivo del 15 aniversario de la declaración de Úbeda y Baeza como Patrimonio de la Humanidad, fue reconocido junto al resto de alcaldes de la democracia y otros ubetenses ilustres. Precisamente, el nombramiento de la Unesco llegó en los primeros días de su segundo mandato y él fue testigo directo de la decisión tomada en París, donde encabezó la delegación trasladada desde la localidad.

Funeral

El funeral de entierro se celebrará mañana martes, a las 10:00 horas, en la capilla del Tanatorio San Miguel, sito en el camino del cementerio, donde se recibe el duelo. Entendiendo que él lo habría querido así, la familia ha declinado el ofrecimiento del Ayuntamiento para instalar la capilla ardiente en el Hospital de Santiago.

Con la muerte de Juan Pizarro Navarrete la ciudad pierde en menos de un año a dos de sus más recordados exalcaldes, pues el 17 de noviembre de 2021 tocó despedir a Arsenio Moreno Mendoza.