La procesión por Vázquez de Molina. / ROMÁN

La Virgen de Guadalupe volvió a recorrer las calles en el día de su festividad

Partirá de nuevo hacia su santuario del Gavellar en la mañana del próximo domingo

ALBERTO ROMÁN Úbeda

Tras un año de ausencia y otro en el que solo se pudo celebrar una acto público en la plaza Vázquez de Molina debido a la pandemia, la Virgen de Guadalupe volvió a procesionar en la tarde de ayer jueves por las calles de Úbeda con motivo de su festividad. Una cita que congregó a cientos de ubetenses en el centro y el casco histórico, deseosos de volver a ver a su patrona desfilando sobre los hombros de los horquilleros.

La solemne fiesta principal comenzó por la mañana en la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares. A las once y media tuvo lugar la tradicional eucaristía que fue presidida por el arcipreste de Úbeda, Antonio Vela Aranda, y concelebrada por los sacerdotes y clero en general. En ella participó además la Camerata Boheme animando la celebración.

Y por la tarde, a partir de las ocho, se desarrolló la procesión por las calles de la ciudad, con la asistencia de la Real Archicofradía, clero, romeras y romeros, autoridades civiles y militares, horquilleros, cofradías filiales, cofradías de Semana Santa y Gloria, hermandades, asociaciones religiosas y pueblo en general. El paso lo marcó la Banda de Cornetas y Tambores Virgen de Guadalupe, que por fin pudo estrenarse con solemnidad en la calle. Y cerraron el cortejo los sones de la Agrupación Musical Ubetense.

Partiendo desde Santa María, recorrió la plaza Vázquez de Molina, Juan Ruiz González, plaza Primero de Mayo, Montiel, Corredera de San Fernando y plaza Andalucía, Real, Juan Montilla, plaza del Ayuntamiento, Pasaje de Jesús y de nuevo plaza Vázquez de Molina para entrar en la iglesia de Santa María.

Traslado y despedida

En este último templo permanecerá la imagen de la Chiquitilla del Gavellar hasta su partida a su santuario, algo que ocurrirá el domingo 11 de septiembre. Tras la eucaristía de las seis y media de la mañana, la patrona será llevada al entorno del Molino de Lázaro, donde será despedida por Miguel Ángel Leiva Gómez, la misma persona que se encargó de recibirla tras la Romería del pasado mes de mayo.

Después habrá eucaristía a su llegada a Santa Eulalia y al santuario, participando el coro Pasión Andaluza. En este último lugar los asistentes podrán disfrutar de una mañana de convivencia, habilitándose un servicio de bar y un autobús que partirá desde Cuatro Caminos tras la despedida.

Otros actos y cultos

Antes de la fiesta de ayer, la Real Archicofradía de Nuestra Señora de Guadalupe desarrolló una serie de actos y cultos dedicados a la patrona de Úbeda. Así, por ejemplo, durante unos días la Virgen se veneró en su talla original dentro de su capilla de Santa María, un hecho que resultó bastante llamativo pues no suele ser habitual que la pequeña escultura sea mostrada sin adornos ni vestimentas.

Los cultos contemplaron también la tradicional novena, con santo rosario y eucaristía, que este año fue predicada por el salesiano Juan Manuel Gómez Alarcón, Antonio Vela Aranda, arcipreste de Úbeda, y Joaquín Rafael Robles Medina, párroco de Santo Tomás. Durante cada jornada participaron activamente diferentes colectivos de la ciudad. Y también se recogieron alimentos destinados a Cáritas Interparroquial. Además, el pasado domingo se celebró la misa de enfermos, que fue retransmitida por las televisiones comarcales.

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