Sabina lo negó todo, menos que en Úbeda se siente como en casa

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Sabina, anoche en un momento de su concierto en Úbeda. / ROMÁN

  • Unas 8.000 personas vivieron intensamente el inicio de la gira española de presentación del nuevo disco del cantautor ubetense

Lo prometido era deuda. En su anterior visita a Úbeda, el pasado septiembre con motivo de las terceras Jornadas 'Sabina por aquí', se comprometió a tener un detalle con sus paisanos cuando publicara nuevo disco, y anoche cumplió su palabra con creces. Joaquín Sabina inició en su ciudad natal la gira española de presentación de 'Lo niego todo' con un gran concierto que reunió a unas 8.000 personas y que no defraudó. Todo un detallazo y una deuda más que saldada.

La expectación era mucha. Incluso por la mañana ya se podía ver a un buen número de seguidores a las puertas del recinto del ferial, haciendo cola para entrar los primeros y coger el mejor sitio en su correspondiente zona de las tres habilitadas (según el precio de la entrada). Una cola que fue creciendo poco a poco conforme pasó el mediodía y avanzó la tarde.

Junto a los ubetenses, cientos de 'sabineros' de toda España se perdieron ayer por estos cerros para ser testigos de este concierto especial, por ser el primero y por celebrarse en Úbeda, de la que ya es una de las giras del año, pues va agotando entradas allá por donde anuncia parada. En la localidad ubetense también se vendieron con bastante tiempo de antelación, al igual que todas las plazas hoteleras a muchos kilómetros a la redonda. De ello se beneficia además el sector hostelero pues, viendo lo de anoche, se prevé un fin de semana multitudinario.

Tanto movimiento de gente obligó a tomar ciertas medidas de seguridad extraordinarias. En el recinto ferial no se permitió el estacionamiento de vehículos y, aunque se habilitaron aparcamientos en los alrededores, previamente se recomendó evitar el coche. Para ello se dispuso además un servicio extraordinario de autobuses urbanos y taxis. También fueron concienzudos los controles en los accesos al lugar del concierto. Y ello para lograr que todo el mundo pudiera disfrutar de una velada con uno de los artistas más grandes y respetados del país, que presentó un espectáculo a la altura y con una producción enorme.

Ovación

Una cerrada ovación inundó el recinto en el momento en el que se apagaron las luces y los músicos aparecieron sobre el escenario para hacer sonar los primeros acordes. Aunque eso no fue nada comparado con lo que ocurrió cuando Sabina plantó su flaca figura ante el público para saludar, visiblemente emocionado. Se notaba que este reencuentro era especial para él y para la concurrencia.

Quien tiempo atrás fuese considerado hijo pródigo y hoy ya es hijo predilecto de Úbeda (oficialmente según acuerdo plenario) regaló a los presentes una noche inolvidable en la que presentó en directo gran parte de los temas que componen 'Lo niego todo', un disco redondo que está firmado junto a Benjamín Prado y Leiva, este último encargado además de la producción, que ha llegado después de casi ocho años sin un trabajo en solitario y con canciones inéditas de Sabina. La espera ha merecido la pena.

Las nuevas composiciones protagonizaron el arranque de la velada. Sonaron así la genial 'Lo niego todo', '¿Quién más, quién menos?', 'Postdata', 'No tan deprisa', '¿Qué estoy haciendo aquí?' o el himno 'Lágrimas de mármol' que dedicó a su familia allí presente (su hermano, sus sobrinos y los hijos de éstos). Y una vez hechas las presentaciones, 'aquí mi disco, aquí el público', tocó repasar canciones que han hecho de Joaquín Sabina un autor único.

El público, gran conocedor de su obra, coreó de principio a fin 'Por el bulevar de los sueños rotos', 'Y sin embargo', 'Ruido', 'Peces de ciudad', '19 días y 500 noches', 'Princesa', 'Una canción para la Magdalena', 'Noches de boda', 'Contigo' o 'Pastillas para no soñar', con la que cerró el recital.

Como es habitual en sus conciertos, el ubetense abandonó en algunos momentos el escenario aunque dejando al público en muy buenas manos, las de sus inseparables músicos y compañeros, que tuvieron así su protagonismo interpretando temas de Sabina de los que, en la mayoría de los casos, ellos también fueron responsables en la composición. Pancho Varona se lució con 'La del pirata cojo', Antonio García de Diego hizo lo propio con 'A la orilla de la chimenea', Jaime Asúa se aventuró con 'Seis de la mañana' y Mara Barros presentó 'Hace tiempo', tema que el cantautor le regaló para su segundo disco en solitario 'Por motivos personales'.

En casa

Durante el concierto hubo abundantes alusiones a Úbeda y a su relación con la ciudad, más estrecha en los últimos años. Así, tuvo palabras de agradecimiento para el colectivo de 'sabineros' Peor para el Sol que capitanea su primo Juanjo Gordillo, y para la alcaldesa, Antonia Olivares, en la que dijo haber encontrado una buena interlocutora. «Y no estoy hablando de política, sino de cultura», dijo. Y contó que en más de una ocasión, de madrugada, se ha perdido por estos cerros para pasear, fumar un cigarrito y llorar. También saludó desde el escenario a una buena amiga, la periodista y escritora Nativel Preciado, allí presente.

Joaquín Sabina recaló en su localidad natal después de haber actuado en diversos puntos de Sudamérica. Y tras dar anoche el pistoletazo de salida a su gira española, en los próximos meses pasará por lugares como Sevilla, Madrid, Barcelona, Palencia, Murcia, Valencia, A Coruña, Gijón, Huelva, Marbella, Jerez, Granada o Málaga, además del Royal Albert Hall de Londres y el mítico Olympia de París.

Hijo predilecto

Sabina comprobó que es mucho el cariño y el afecto que la ciudad que le vio nacer está dispuesta a darle, y más aún de un tiempo a esta parte que los lazos se han estrechado. De ello tiene mucha culpa el colectivo de sabineros Peor para el Sol. En este sentido, el Ayuntamiento, en nombre de toda la ciudad, aprobó hace casi un año reconocerle como Hijo Predilecto y merecedor de la Medalla de Oro de Úbeda. Unas distinciones que están a la espera de que se fije una fecha de entrega toda vez que estaba prevista el pasado marzo, pero tuvo que posponerse debido a la cirugía por una hernia ventral a la que se sometió el cantautor y que también lo obligó reprogramar actuaciones en Sudamérica.