Borrar

Marcharse con la música a otra parte

Alberto Román Vílchez

Allá por el año 2000, cuando contaba con poco más de 25 años de edad, Jorge López Ortiz decidió liarse la manta a la cabeza y dejar su Úbeda natal para dirigirse rumbo al norte motivado por su pasión: la música. Una pasión que heredó de su padre, Francisco López, un conocido músico ubetense que ha tocado casi todos los palos (y los que le queden).