Abrigos olvidados que tendrán un buen uso
No es raro que una noche de fiesta comience fría y que conforme avance se vaya caldeando más y más, hasta tal punto que llegue un momento en el que empiecen a sobrar prendas de vestir, las cuales se van dejando en percheros, mesas, taburetes o cualquier rincón del local de turno. Y si la fiesta se anima y la temperatura sigue subiendo, a veces también gracias a la compañía, tampoco es raro que con el calor, las prisas o los efectos de las bebidas espirituosas, acaben olvidándose abrigos, bufandas, jerseys, fulares y chaquetas. Muchas de estas prendas vuelven a manos de sus propietarios. Pero también son muchas las que acaban abandonadas para siempre.